23 de febrero 2010 - 00:00

¿Qué más tengo que hacer?

El gesto de Martín Palermo lo dice todo: «Que más puedo hacer por Boca». En los clubes europeos, a los ídolos se los mantiene de por vida en ellos. A Martín algunos dirigentes lo quieren echar.
El gesto de Martín Palermo lo dice todo: «Que más puedo hacer por Boca». En los clubes europeos, a los ídolos se los mantiene de por vida en ellos. A Martín algunos dirigentes lo quieren echar.
El año pasado, a esta altura del calendario empezaba la misma polémica. El contrato de Martín Palermo vencía en junio y aunque él expresaba sus ganas de seguir, los dirigentes dudaban. Al final, el Titán renovó su contrato y superó a Francisco Varallo como goleador histórico de Boca en el profesionalismo y terminó el Clausura con 7 goles, después de volver de una rotura de ligamentos.

Un año después la película se repite. Dirigentes que hacen trascender que no se le va a renovar el contrato y hasta la palabra de Carlos Bianchi, cuando era mánager, diciendo que aconsejaba renovarles a Battaglia y a Riquelme y ver qué pasaba con los demás. Los demás eran Ibarra y Palermo.

Lo cierto es que Palermo está pasando un gran momento. Hizo 4 goles en 5 partidos en el Clausura y ya había insinuado en los torneos de verano que su promedio iba a ser casi de un gol por partido, después de un discreto Apertura en el que marcó 6 goles en 17 partidos.

Imprescindible para Diego Maradona en la Selección, Palermo sabe que para llegar a jugar su primer Mundial a los 36 años debe estar activo en Boca y demostrar cada domingo su vigencia. Y eso está haciendo.

Pero no se entiende la duda de los dirigentes. ¿Qué más tiene que hacer Palermo? ¿No alcanza con los 216 goles (173 en campeonatos locales y 43 en copas internacionales) que ya hizo con esta camiseta? Palermo es, a partir del domingo, el octavo goleador en la historia de los campeonatos de Primera División en el profesionalismo, con el gol que le marcó a Godoy Cruz llegó a 207 y superó a Carlos Bianchi y al legendario Bernabé Ferreyra, por lo que sólo le queda un reto: ser el goleador histórico de Boca, puesto que tiene Roberto Cherro con 218 goles, es decir 2 más que Martín, por lo que es muy posible que lo logre en este torneo.

Palermo, por ahora, calla. Espera que se acerque el final de su contrato para conversar de su renovación, mientras los dirigentes hablan por lo bajo de una «limpieza de históricos» que sirva para la vuelta de Bianchi, el mismo que le puso «el optimista del gol» y que sabe que como buen optimista va a seguir luchando hasta el final. Al fin y al cabo, siempre tiene una bala en el cartucho.

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