10 de agosto 2016 - 00:00

Rafecas giró denuncia de Nisman, pero obtura operativo reapertura

El juez accedió a que su par acceda a denuncia por encubrimiento, pero afirmó que por su estado procesal no podrá ser incorporada a la causa paralela.

Permiso. Daniel Rafecas accedió a que Claudio Bonadio acceda a la denuncia que presentó Alberto Nisman contra Cristina de Kirchner, pero sólo para analizarla. No podrá incorporarla a la causa paralela.
Permiso. Daniel Rafecas accedió a que Claudio Bonadio acceda a la denuncia que presentó Alberto Nisman contra Cristina de Kirchner, pero sólo para analizarla. No podrá incorporarla a la causa paralela.
 El juez federal Claudio Bonadio encontró el primer obstáculo judicial en su intento por revitalizar la denuncia del fallecido fiscal Alberto Nisman por presunto encubrimiento a los acusados iraníes de haber perpetrado el atentado. Como adelantó ayer Ámbito Financiero, el juez Daniel Rafecas accedió al pedido de su par Bonadio para girarle el expediente con la presentación realizada contra Cristina de Kirchner pero se lo concedió sólo con fines de consulta, lo que impide que Bonadio lo pueda incorporar a la causa paralela que instruye, que busca ser la llave para reabrir la denuncia de Nisman que fue descartada en tres instancias judiciales por inexistencia de delito.

"Sin perjuicio de los términos en los que ha sido requerida la remisión del expediente por mi colega, se advierte que, en virtud de su estado procesal, ello sólo es posible en el marco del envío ad effectum videndi et probandi, es decir en los mismos términos en los que se ha dado cumplimiento con anterioridad a la solicitud efectuada por dicho magistrado", informó Rafecas. Con esa fórmula,el juez conjuró la primera intención de Bonadio que es incorporar la denuncia completa de Nisman contra Cristina de Kirchner, Héctor Timerman y otros dirigentes kirchneristas por el supuesto encubrimiento de los acusados iraníes a través de la firma del Memorando con Irán. La idea del magistrado es sumarla a su causa "llave", en la cual investiga a Timerman por traición a la Patria a partir de la difusión de una escucha -cuyo origen se desconoce- en la que el excanciller discute con el dirigente de AMIA Guillermo Borger y le cuestiona que le critique con quien hacer una negociación diplomática si los iraníes fueron responsables por el atentado. Allí Bonadio no sólo aceptó a dos familiares de víctimas de la voladura como querellantes (que no integran las agrupaciones mayoritarias), y perfilaba el expediente para posibilitar la continuidad de la denuncia de Nisman archivada el año pasado. Ya el fiscal Eduardo Taiano había convalidado su reapertura al considerar un "hecho nuevo", la escucha sobre la que la Sala II de la Cámara Federal había guardado previsiones, ante la necesidad de corroborar su origen.

En una doble movida judicial, la DAIA le había pedido a Rafecas ser considerado querellante en el expediente y que considerase su reapertura al revisar su propia decisión de enviarla al archivo. El juez lo rechazó y volvió a reafirmar que considera que no existió delito en lo denunciado por Nisman, ni en los supuestos hechos nuevos que postulan como la vía para reabrir la causa y apuntar contra la exmandataria. Esa decisión podrá ser apelada ante la Sala I de la Cámara Federal.

Es por todo este proceso pendiente que Rafecas sólo concedió con este efecto la causa a Bonadio que preparaba una batería de medidas para avanzar como una suerte de continuador paralelo de lo postulado por Nisman, pese a que la causa original ya no estaba vigente. Será el primer capítulo de un proceso que excede lo jurídico y parece atravesado por la coyuntura política.

Gabriel Morini

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