29 de abril 2011 - 00:00

Rápido avance de la cosecha

Rápido avance de la cosecha
El cuadro adjunto muestra la proyección de resultados para la zona norte de Buenos Aires y sur de Santa Fe, sobre la base de los precios proyectados a cosecha 2012. Se presentan las cifras para los cultivos realizados por administración en campo propio, y bajo la forma de arrendamiento en campos de terceros.

En la campaña que ahora finaliza, avanza la cosecha de soja en la zona núcleo, que está llegando a su fin con los últimos lotes de soja de segunda. La trilla de maíz viene más retrasada, pues se prioriza la soja, y faltaría cosechar cerca del 30% de la superficie.

La soja de primera empezó con rindes más bien bajos y dispares, pero a medida que avanzaba la trilla, los rindes resultaron superiores a lo esperado, con un rango de entre 30 a 44 qq/ha. La soja de segunda, en tanto rendía cerca de 20 qq/ha. En maíz los rindes oscilaban entre 80 qq/ha y hasta 100 qq/ha.

De cara a la nueva cosecha, el mercado de arrendamientos está muy quieto. En función de los rindes que se están obteniendo, los arrendadores pretenderán aumentar los valores de arriendo. Pero los costos también aumentaron, y esto explica la cautela de los arrendatarios.

Tal como surge del cuadro, para un valor de arriendo de 18 qq/ha, la inversión que se requiere para sembrar maíz en campo arrendado es de u$s 1.013 por ha. El rinde de indiferencia que se necesita para cubrir este costo es de 80 qq/ha. Para sembrar soja de primera se deben invertir u$s 862 por ha. El rinde de indiferencia es en este caso de 35 qq/ha. Para la secuencia trigo-soja de segunda, y para este mismo valor de arriendo, el trigo muestra quebranto para el rango de rindes expuesto, que no se revierte con el resultado positivo que muestra la soja de segunda para el rinde alto del rango.

Tal como surge del cuadro, el maíz es el que presenta las mejores proyecciones. En contrapartida, la inversión requerida es más alta que en soja, y tiene además un mercado intervenido. Al igual que en el caso del trigo, la intervención, que quita transparencia al mercado es una traba importante a la inversión. El entramado de subsidios vigente, además, complica a toda la cadena comercial.

Se aproxima el momento en que el productor define el área a sembrar con trigo, y no se perciben señales de mejora en las políticas de intervención. Sólo mediante la liberación del mercado de exportaciones podrá crecer el área de siembra, tanto de trigo como de maíz.

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