- ámbito
- Edición Impresa
Reabre Carnes Pampeanas con promesas de exportar
Oscar Jorge
El compromiso oficial prevé una «producción mensual progresiva» hasta llegar a las 7.000 cabezas por mes, mientras el Gobierno provincial, a través del Banco de La Pampa, le da a Cresud (la controlante del frigorífico) un crédito por $ 20 millones a cinco años. La producción proyectada inicial será de unas 1.200 toneladas.
Las gestiones para la reapertura se habían iniciado el mismo día en que el grupo Cresud decidió el cese de actividades, tras una pérdida acumulada de $ 60 millones originada totalmente en el pago de salarios a sus casi 300 trabajadores, que estuvieron sin tareas durante más de un año y medio.
La evidencia de que esta situación iba a modificarse se tuvo el miércoles a la noche, cuando Cristina de Kirchner, en un discurso difundido por la cadena nacional, reveló que había conversado con el empresario dueño del frigorífico (Eduardo Elsztain), a quien -sin nombrarlo- calificó de «un empresario nacional, muy buen empresario», y que éste le había prometido la reapertura.
Pocas horas más tarde, en Cresud recibieron una comunicación de Oscar Mario Jorge, gobernador de La Pampa, informándoles que al día siguiente (o sea ayer) el mandatario provincial concurriría a las oficinas de Elsztain para firmar el acuerdo de reapertura, incluyendo el crédito de $ 20 millones que la empresa ya había rechazado. Así fue que ayer por la mañana Jorge se apersonó en las oficinas de Elsztain frente a Plaza de Mayo y ambos firmaron el acuerdo por el que Cresud acepta reabrir el frigorífico ubicado en las afueras de La Pampa a partir de la promesa oficial de permitir las exportaciones de «Cuota Hilton».
En este punto hay que recordar que esas ventas al exterior están virtualmente paralizadas desde hace casi cinco años, por decisión del secretario de Comercio Interior Guillermo Moreno, y con el argumento de garantizar «carne para todos y todas» a precio razonable, algo contra lo que -teóricamente- conspiraría la salida de buenos cortes a mercados internacionales.
La realidad es que la carne en mostrador está en sus valores más altos de la historia, por lo que el cierre de la frontera no parece haber resultado un mecanismo efectivo para abaratarla: sucede que los ganaderos liquidaron stocks, y muchos frigoríficos debieron dejar de operar justamente por falta de animales para faenar y procesar.
En un comunicado distribuido ayer, la empresa indica que «por pedido expreso de la Presidenta de la Nación, Cristina de Kirchner, con la presencia del gobernador de La Pampa, Oscar Mario Jorge y del presidente de Cresud, Eduardo Elsztain, se firmó un acuerdo para la reapertura del Frigorífico Carnes Pampeanas que había concluido sus operaciones como consecuencia de la situación por la que atraviesa el sector».
El documento agrega que «según se desprende del acta, el frigorífico tenderá a la optimización de la capacidad productiva, mediante un acuerdo con el Gobierno nacional para la exportación de Cuota Hilton.» Si esta promesa se cumple, sólo el tiempo y Moreno lo dirán.
A Carnes Pampeanas también le otorgaron el Programa de Recuperación Productiva (REPRO).
La firma había enviado telegramas de despido a todos sus empleados, notificándoles también que tenían a su disposición el 100% de sus indemnizaciones de ley y al contado. Ninguno de ellos llegó a cobrarla: al día siguiente el Ministerio de Trabajo dictó una casi inverosímil «conciliación obligatoria».

Dejá tu comentario