26 de octubre 2010 - 00:00

Reactivaron planta de enriquecimiento de uranio

Con la reactivación de la planta de enriquecimiento de uranio de Pilcaniyeu, que se oficializó ayer en Río Negro, la Argentina completa el ciclo del combustible nuclear, convirtiéndose en autosuficiente para abastecer a centrales nucleares y reactores de distintos usos, sobre todo médicos. La nueva puesta en marcha de las instalaciones inauguradas en la década del 80 y abandonadas hacia 1995 sucede a la rehabilitación de la planta de Arroyito ocurrida en 2004-2005 para producir agua pesada y a las obras para terminar Atucha II a mediados del año próximo.

La reactivación de la actividad nuclear es un fenómeno mundial. Luego del accidente de Chernobyl, varios países europeos impusieron restricciones al desarrollo de esta actividad, pero a partir de 2008, con el alza en los precios del petróleo, comenzó un viraje de esa posición en las principales naciones del mundo. Además, la energía nuclear se considera más «limpia» que la generación a base de carbón, gas o combustibles líquidos. (No obstante, las asociaciones ecologistas plantean que el problema sobre el ambiente se registra al término de la vida útil de una central, cuando hay que resolver el destino de los residuos).

Al reinaugurar la planta de Pilcaniyeu, la presidente Cristina de Kirchner anticipó ayer que el país contará en 2011 con la primera muestra de uranio enriquecido, con lo que la Argentina ingresará al grupo de diez naciones en todo el mundo que producen ese elemento clave para la generación de energía nuclear. Si bien en nuestro país las centrales nucleares funcionan con uranio natural y agua pesada, se estima que una pequeña cantidad de uranio enriquecido permitirá ahorrar costos por su alto rendimiento, y que una de las próximas centrales nucleares proyectadas funcionaría con el producto.

Al inaugurar las renovadas instalaciones del Complejo de la Comisión Nacional de Energía Atómica, en Río Negro, la presidente defendió el uso pacífico de la energía nuclear.