Los manifestantes, vestidos de negro, coreaban consignas como "esta es nuestra casa" en la plaza de la Bolsa, donde una "marcha contra el miedo" prevista para ayer fue anulada a pedido de las autoridades debido al alto nivel de alerta terrorista.
Vigilados al principio de lejos por las fuerzas antidisturbios, los manifestantes repitieron varios eslóganes contra el grupo yihadista Estado Islámico, que reivindicó los atentados.
La manifestación perturbó el recogimiento de decenas de personas que, desde el martes, rinden homenaje, en silencio o con canciones, a las 28 personas muertas en los ataques yihadistas.
"¡Cómplices terroristas, cómplices terroristas...!", les gritaron a los manifestantes pacíficos instalados en las escaleras de la plaza de la Bolsa. "El fascismo no pasará, respondían éstos.
La Policía cerró los accesos a la plaza (foto) y luego de muchos forcejeos dispersó a los manifestantes: para lograrlo intervino con hidrantes de agua logrando así dispersar a los neonazis, muchos de los cuales reaccionaron lanzando piedras, botellas y otros objetos.
Los violentos que llegaron a la plaza son sobre todo extremistas de derecha, procedentes de Vilvorde y de la ciudad portuaria de Amberes. Algunos de ellos hicieron el saludo fascista y estaban encapuchados o tenían pasamontañas. Otros pisaron las ofrendas del memorial y hasta arrojaron las velas.
Cuando comenzaron los disturbios, algunos de los manifestantes del grupo neonazi aseguraron ser "hinchas del fútbol, no tenemos nada que ver con la política".
| Agencias AFP y ANSA |



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