28 de noviembre 2008 - 00:00

Recesión impactó en festejos por Día de Acción de Gracias

Washington (EFE) - Los estadounidenses celebraron ayer el Día de Acción de Gracias, la festividad más típica del país, en medio de la austeridad por la crisis económica que hizo disminuir los viajes por primera vez desde 2002.

La caída drástica del precio de la nafta, que ahora se vende a menos de u$s 2 por galón (algo más de medio dólar por litro), no compensó los aprietos económicos que sufren las familias, que se quedaron más cerca de casa, según la Asociación Estadounidense del Automóvil (AAA, por su sigla en inglés). Para este Día de Acción de Gracias se había estimado que habría 600.000 personas menos en las rutas, los aeropuertos y las estaciones de tren que el año pasado. Aun así, 41 millones de estadounidenses se desplazaron por al menos 80 kilómetros para estar con sus familias en la festividad que más movimiento genera en Estados Unidos, ya que supera en popularidad incluso a la Navidad. En ella, los estadounidenses conmemoran la comida de agradecimiento a Dios que, según la tradición, prepararon los primeros colonos en su nueva tierra. En 1863, el presidente Abraham Lincoln marcó la fecha como fiesta nacional.

El asado se complementa usualmente con salsa de arándanos y puré de papas. Por lo menos, ésa es la receta que sigue la familia presidencial en la residencia de Camp David. El presidente George W. Bush se expresó ayer en su mensaje radial a la celebración. «En éste, mi último Día de Acción de Gracias como su presidente, les agradezco la buena voluntad, las palabras amables y las oraciones de corazón que muchos de ustedes me dieron en los últimos ocho años», dijo Bush.

Sin embargo, el mandatario, que esperaba tener un día tranquilo rodeado de los suyos, pasó el día pendiente de los atentados en Bombay. En las más de 100 personas que murieron y 287 que resultaron heridas.

A primera hora, llamó por teléfono al primer ministro indio, Manmohan Singh, para expresarle sus condolencias y ofrecerle el apoyo necesario. Bush también tuvo palabras de agradecimiento para los soldados que están destacados en Irak y en Afganistán, para su familia, y expresó estar feliz porque su madre, la ex primera dama Bárbara Bush, se está recuperando bien tras haber sido operada de una úlcera. Mientras tanto, los estadounidenses se preparan para cumplir con otra de las tradiciones más arraigadas en estas fechas, el asalto a las tiendas en el conocido como «black friday» (viernes negro). Muchos de ellos incluso esperan de madrugada a que abran las puertas para aprovechar las ofertas extraordinarias con las que los empresarios atraen a las masas. Sin embargo, este año las cosas previsiblemente también serán diferentes.La caída del consumo en octubre potencia la tendencia registrada con el agravamiento de la crisis.

También disminuyeron las ventas por Internet 4% en lo que va de noviembre, en comparación con el mismo período del año pasado. Las familias recortaron su consumo, que supone 70% de la economía estadounidense, ante el aumento del desempleo, la caída del valor de las viviendas y la desvalorización de las acciones en Wall Street.
Como respuesta, algunas tiendas pretenden ampliar los descuentos que caracterizan al Viernes Negro. Está por verse si estas iniciativas serán suficientes para salvarles la temporada.

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