19 de junio 2009 - 00:00

Rechazó Cámara candidatura de Patti; va ahora a la Corte

Luis Patti
Luis Patti
La Cámara Nacional Electoral rechazó ayer la candidatura a diputado nacional por la provincia de Buenos Aires de Luis Patti, quien, con boletas impresas, esperaba tranquilamente en el penal de Marcos Paz un fallo a favor de su postulación y ya anunció que apelará ante la Corte Suprema de Justicia (ver aparte).

En un dictamen ambiguo, que dejó perplejo a más de uno, los camaristas Santiago Corcuera, Alberto Dalla Vía y Rodolfo Munné basaron su decisión en dos fundamentos básicos: la contradicción que implicaría que una persona impedida a ejercer el cargo de diputado, por haber sido separado de la Cámara a raíz de su procesamiento, sea candidato para el mismo cargo; y el compromiso del Estado argentino con la Justicia internacional de impulsar la investigación y el juzgamiento de casos de lesa humanidad, y la posibilidad de que los fueros parlamentarios obstruyan la pesquisa en este caso. Complica el caso, hace saber, que Patti aspira a ser candidato al mismo cargo al cual el Congreso le impide jurar, pese a una orden de la Corte Suprema.

Si bien tanto el juez electoral de primera instancia Manuel Blanco como el fiscal Jorge Di Lello habían rechazado la impugnación al ex subcomisario, argumentando que la ley electoral impide sólo a las personas con condena firme no presentarse para un cargo público, el tribunal de alzada optó por otra línea argumentativa, basada en la posible contradicción entre poderes si Patti asumía un puesto al que no se le había permitido acceder antes.

Base

En este sentido, la Cámara enfatiza que su determinación se basa en las circunstancias actuales del caso, es decir, que la situación de Patti puede cambiar, una vez se resuelva el proceso penal en su contra. Este dictamen -aclara la Cámara- no afecta la presunción de inocencia del imputado.

El fallo también destaca la Ley 23.298 (la Ley Orgánica de los Partidos Políticos) que «no contempla la singularísima circunstancia que se está refiriendo». Una fuerte señal al Congreso para que instrumente una nueva ley más clara y precisa que evite estas situaciones, como ya ha puntualizado repetidas veces el tribunal de alzada.

El escrito señala que admitir la postulación de Patti «traduciría un comportamiento incoherente del Estado, pues carecería de toda lógica que mientras un tribunal del Poder Judicial insta el desafuero del legislador y la Cámara de Diputados acepta el requerimiento, otro órgano jurisdiccional ignore esos antecedentes y, persistiendo sus efectos, oficialice una candidatura dirigida a que aquél accede a ese mismo cargo del que fue apartado por iniciativa del Poder Judicial». Dadas las precisiones que se esforzó en subrayar la Cámara, se puede concluir en que uno de los errores claves de Patti fue presentarse para el mismo cargo del que fue desaforado. Si se postulaba para otro puesto, el ex intendente de Escobar quizás evadía esa contradicción insoslayable para el tribunal de alzada.

Amparado

Hasta el momento, Patti había sido amparado por la Justicia: cuando la Cámara baja rechazó en 2005 su incorporación como diputado electo, por falta de idoneidad moral, tanto la Cámara como la Corte fallaron a favor del ex subcomisario, argumentando que no podía impedirse asumir a quien había sido un candidato oficializado por la Justicia.

Incluso cuando el juez de primera instancia que lo investigaba por delitos de lesa humanidad lo procesó y dictó prisión preventiva, pidiendo el desafuero de Patti (que se produjo en abril de 2008), el máximo tribunal indicó que su mandato quedaba pendiente hasta que se resolviera su situación procesal.

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