11 de octubre 2016 - 00:00

Recibirá Grecia una inyección financiera de 1.100 millones

Es la primera parte de un paquete de 2.800 millones. Analizan cumplimiento de las reformas exigidas. Alemania pide más ajuste.

Luxemburgo - Grecia recibirá una rápida inyección financiera de 1.100 millones, según un acuerdo inicial que alcanzaron ayer los ministros de Finanzas del Eurogrupo reunidos en Luxemburgo. Según precisaron fuentes cercanas al asunto, se espera que el Mecanismo Europeo de Estabilidad (MEDE) apruebe definitivamente ese pago el próximo 24 de octubre, aunque se deben aún concretar los detalles. Ese desembolso forma parte del tramo de 2.800 millones (u$s3.100 millones) en juego que debatieron ayer los funcionarios. De todos modos, todavía no habría luz verde para el pago de los 1.700 millones restantes.

El pago del tercer tramo del paquete de rescate está vinculado al cumplimiento de 15 reformas consideradas clave para los socios europeos de Grecia. Los ministros debatieron sobre si consideraban que Grecia había hecho o no suficiente progreso en esas reformas exigidas. El comisario de Asuntos Monetarios de la UE, Pierre Moscovici, certificó que el Gobierno de Atenas ha cumplido todas las condiciones para recibir la nueva inyección financiera, al igual que el jefe del Eurogrupo, Jereom Dijsselbloem, también se manifestó de forma positiva al respecto. Por su parte, el ministro de Finanzas griego, Euclides Tsakalotos, se mostró satisfecho con la decisión y señaló que eso significaba que las partes habían confirmado por unanimidad las reformas en su país. "El desembolso del tercer tramo es muy bueno para su país, aunque el dinero no se necesite con suma urgencia", agregó. Sin embargo, varios países del bloque expresaron sus reticencias.

La Comisión evaluó positivamente los progresos. Si bien Grecia, aseguró, está cumpliendo el plan de reformas, todavía no hay un acuerdo total en esa evaluación, ya que las fuentes agregaron que el país sólo habría cumplido con la mitad de las 15 condiciones. Grecia no se encuentra en una situación de necesidad dramática de dinero, mientras que sí lo estaba en 2015. En su momento, Atenas prometió nuevas reformas a cambio de más ayuda financiera, entre otras cosas venciendo propiedad del Estado, recortes en el gasto social y subidas de impuestos sobre la renta.

Los acreedores están divididos en torno a dos posturas: unos que quieren compensar los esfuerzos reformistas y liberar las ayudas, que a su vez podrían servir como inyección para favorecer la coyuntura ante el bajo crecimiento y el alto desempleo en el país. Otros acreedores, entre ellos Alemania, sin embargo, optan más bien por seguir ejerciendo presión sobre el Gobierno de izquierdas griego para que continúe haciendo reformas. Grecia ha recibido 28.900 millones del tercer programa de rescate, que en total se eleva a los 86.000 millones. La última inyección recibida fue en junio por 7.500 millones.

Agencia DPA

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