28 de abril 2009 - 00:00

Reclamo de autopartista a Gobierno: ¡estaticen!

Antonio Caló
Antonio Caló
El Gobierno santafesino dictó ayer la conciliación obligatoria entre la autopartista Mahle, de capitales alemanes, cerrada el viernes último y tomada por la Unión Obrera Metalúrgica (UOM) de esa provincia, vinculada a la Confederación de Trabajadores Argentinos (CTA).

Sin embargo, la empresa aseguraba ayer que continuará con su intención de levantar la planta de Rosario y concentrar su producción en las instalaciones de Rafaela y el Talar, provincia de Buenos Aires (que operan con normalidad). Según Mahle, el cierre de la planta obedece a la reestructuración de la compañía a nivel mundial que incluye decisiones similares en Gran Bretaña.

Ayer en la reunión concretada en el Ministerio de Trabajo santafesino, los representantes de la firma ratificaron el cierre y ofrecieron como única salida agilizar gestiones ante la posible aparición de un comprador o incluso que el Estado se haga cargo de la planta.

La conciliación obligatoria es por 30 días, aunque las partes volverán a encontrarse el 4 de mayo a las 10 en la cartera laboral para seguir con las negociaciones.

La planta que Mahle está tomada desde el viernes último, cuando los trabajadores se enteraron de la decisión empresaria a través del Ministerio de Trabajo y no por los representantes de la compañía. Los operarios fueron informados del cierre mientras se encontraban suspendidos, porque en febrero habían firmado un acuerdo para paralizar la planta durante marzo y abril, y recibir sólo el 70% de sus salarios.

Inviable

Los directivos de la firma habían anticipado hace un mes al Gobierno santafesino sobre sus intenciones de cerrar la planta porque la producción se tornaba «inviable» por la crisis mundial, a pesar de la inversión de u$s 16 millones que realizaron a principios de año.

Los efectos de la crisis mundial impactaron de lleno en las automotrices y ello repercutió en las finanzas de Mahle, que se vio afectada principalmente por la caída abrupta de la demanda de autopartes.

El apoderado de la empresa, José María Cerra, comunicó ayer en la conciliación a la UOM que la decisión de cerrar «no tiene vuelta atrás». Los delegados presentes en las negociaciones explicaron que, en ese marco, el ejecutivo les propuso que inicien una autogestión para conseguir un grupo empresario interesado en la compra de la planta o que pidan al Estado que se haga cargo de ésta.

El titular de la UOM a nivel nacional, Antonio Caló, estuvo en la reunión con Cerra y los abogados de Mahle y se comprometió a ponerse al frente de las negociaciones con la empresa y con la Nación para salvar las fuentes de trabajo.

Los delegados de la planta rafaelina dijeron a los trabajadores de Mahle Rosario que los acompañarán en su reclamo y que, si es necesario, pararán la producción.

El viernes próximo, cuando se conmemore el Día del Trabajador, los operarios de las tres plantas de Mahle realizarán una «multitudinaria marcha» en Rosario para pedir por la reapertura de la planta.

Mahle es una de las mayores productoras del mundo de autopartes, y su fabricación se especializa en grandes componentes para motores.

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