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Reeditan los Colombi duelo electoral el próximo domingo en Corrientes

Pese a la inminencia de la elección -ayer los candidatos cerraron las campañas-, el peronismo correntino siguió alentando la posibilidad de que el ballottage sea suspendido por la Justicia federal a partir de una denuncia de fraude. Sin embargo, el presidente de la Junta Electoral provincial, Gustavo Sánchez Mariño, ratificó la contienda para elegir gobernador de Corrientes. «No hay ninguna razón para suspender la votación, porque ésta es una cuestión estrictamente provincial, en la que no puede intervenir, de ninguna manera, la Justicia federal», afirmó el funcionario.
«Esperamos tener la resolución de este fallo, que podría salir en las próximas horas, y ahí habrá que ver si se anulan o no las elecciones». Ésta fue la frase contundente que pronunció previamente el presidente del PJ y actual vicegobernador de la provincia, Rubén Pruyas, lo que sembró cierta incertidumbre en el ambiente político.
Sucede que el Frente Correntinos por el Cambio -que llevó como candidato a gobernador al senador nacional kirchnerista Fabián Ríos- quedó en tercer lugar en la primera vuelta del pasado 13 de setiembre, a menos de un punto del actual mandatario Arturo Colombi (Frente de Todos). El escrutinio definitivo presentó diferentes irregularidades denunciadas desde el justicialismo, aunque no se abrieron las urnas como se sugería. Ahora, los 140 mil votos que traccionó el candidato peronista (un tercio del electorado, con base en la capital) se convirtieron en un coto de caza para las dos versiones del radicalismo que se enfrentarán en las urnas.
La competencia pública por los sufragios del Frente Correntinos por el Cambio dejó al descubierto la lectura que hacen en las dos trincheras de la UCR, pese a que el Partido Justicialista se comenzó a arremolinar en una dispersión, por momentos, desconcertante. Pruyas había anunciado que los militantes quedaban en libertad de acción, ya que «ninguno de los programas de los Colombi tiene algo que ver con la propuesta del justicialismo», tal como lo había señalado el propio Ríos.
Contrapunto
«El PJ, al dejar en libertad de acción a sus afiliados, significó la derrota de Ricardo (Colombi)», sostuvo el senador electo por el Frente de Todos, Noel Breard, aunque desde el opositor Encuentro por Corrientes su correligionario (y desde diciembre compañero de Cámara) Sergio Flinta opinó todo lo contrario. «Tenemos conversaciones con el intendente electo de capital (Carlos «Camau» Espínola), así como con otros intendentes; las últimas encuestas nos dan una diferencia de un 22% a favor de Ricardo», indicó.
Como si ya vistiera traje de oficialista, Flinta aseguró que su jefe político habla de «la coparticipación municipal, obras y servicios» y de «garantizar la gobernabilidad» a los intendentes del peronismo.
Breard, en tanto, se sostuvo en las estadísticas para ratificar la idea del oficialismo en cuanto a una victoria, al señalar que «normalmente los segundos ganan a los primeros porque saben generar consensos». «Además -agregó- en este caso están muy cerquita en cuanto a diferencia de votos».
Sin embargo, el pasado 13 de setiembre, Ricardo Colombi -con apoyo de la UCR nacional y alguna ficha de la Casa Rosada- se posicionó primero con el 36% de los votos, mientras que Arturo Colombi (con menguado aval de Julio Cobos) cosechó el 31,8% de los sufragios. La ventaja, según los encuestadores, sigue a favor del ex gobernador, pero en Corrientes las sorpresas aparecen.
Lo cierto es que en la alianza Correntinos por el Cambio, de Ríos, no cayó bien la recalcitrante campaña de los primos, y los duros cruces que comenzaron de cara al ballottage. Por eso fue muy difícil que se llegara a un acuerdo con algún Colombi.
Por caso, el gobernador acusó días atrás a su primo Ricardo de haber tenido en su Gobierno un subsecretario de Seguridad «que liberaba traficantes» y de haberse construido una mansión que había puesto a nombre de un testaferro.
«Contestaremos esos ataques a los que dicen tener autoridad para hablar de honestidad y no pueden vivir tranquilos en sus casas porque las tienen a nombre de testaferros y nos quieren hablar de corrupción», afirmó Ricardo y calificó de corrupto a su primo. «Deberá rendir cuentas a la Justicia cuando termine su gestión», adelantó.
Además, Ricardo Colombi mencionó en más de una oportunidad la detención del secretario privado del gobernador, Diego Mosquera, apresado desde hace un mes por varias causas, entre ellas la de supuesto enriquecimiento ilícito.


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