17 de julio 2009 - 01:04

Reforma a Consejo de Jueces desata guerra con el Congreso

Julio Alak
Julio Alak
La inclusión de la reforma del Consejo de la Magistratura en la agenda parlamentaria que se tratará antes del 10 de diciembre activó la discusión sobre posibles modificaciones y alianzas entre sus diferentes estamentos. El punto clave es la integración del cuerpo, actualmente dominado por el oficialismo, que tiene capacidad de veto.

Más allá de esta coincidencia, comienzan los disensos, en especial entre los jueces, que piden más representación, y los políticos opositores, que pretenden «equilibrar» el Consejo sin incluir más magistrados. Mientras tanto, el oficialismo (integrado en el Consejo por Diana Conti, Carlos Kunkel, Nicolás Fernández, Marcelo Fuentes y Marcela Losardo) sigue reivindicando la reforma de 2006, si bien ya ofreció gestos de negociación, a través de la bancada kirchnerista y el nuevo ministro de Justicia, Julio Alak.

Hasta el momento, el radicalismo es el que tiene una de las propuestas más cerradas. En las próximas semanas, van a presentar un proyecto de ley que propone aumentar el número de miembros de 13 a 15, sumando un consejero al estamento académico y otro al de los abogados. Según explican, de esta manera se evita la capacidad de veto del oficialismo y tampoco se da más poder a los jueces, para evitar «maniobras corporativas».

«Estamos a favor de un Consejo plural que garantice la actividad de los jueces y que, a la vez, los controle y castigue cuando las pruebas y los procesos así lo demuestren. Con esta integración del cuerpo, los jueces tienen garantías y se los investiga cuando hay que investigarlos», destacó el titular de la bancada de senadores radical y vicepresidente del Consejo, Ernesto Sanz. La posición del radicalismo, además, se opone a que la Corte Suprema de Justicia vuelva a integrar la presidencia del cuerpo, como era antes de la reforma, otro de los pedidos de la Asociación de Magistrados.

Proyectos

Esta línea seguramente sea una de las que se impongan con mayor fuerza en el Congreso (partidos como el PRO elaboraron proyectos por separado), ya que el radicalismo tiene una representación importante en los dos ámbitos y, en el Consejo, ya cuenta con el aval de los académicos y los abogados. Ahora hay que negociar con el kirchnerismo, en baja y dispuesto al diálogo. Respecto de los jueces, el radicalismo asegura que está dispuesto a negociar todo tipo de cambios en el reglamento para hacer el Consejo más transparente, pero no la composición propuesta.

Por eso, los que quedan más aislados en este esquema son los jueces, que a su vez están divididos entre sí. Sin representación parlamentaria, deberán encontrar otros mecanismos para impulsar sus propuestas. La mayoría de los magistrados está nucleada en la Asociación de Magistrados, presidida por Ricardo Recondo, y cuya postura está representada por los consejeros Luis María Cabral y Miguel Ángel Gálvez en la Magistratura; mientras que el presidente del cuerpo, Luis María Bunge Campos, responde a la minoría del estamento.

Ambos sectores están desarrollando propuestas separadas, si bien no descartan trabajar en conjunto. Los mayores disensos están planteados en la integración del Consejo: mientras que la mayoría pide que la Corte Suprema de Justicia recupere la presidencia y requiere mayor presencia de jueces en el cuerpo; la minoría rechaza esta primera idea y apunta a un Consejo ampliado, con el 50 por ciento de participación de jueces. También hay otros temas en la agenda de los magistrados, como la reglamentación de los concursos y de jurados especializados, pero estos aspectos son negociables para todos los estamentos. En este sentido, Recondo señaló que «la idea es plantear una reforma muy discutida y consensuada, porque se trata de un problema muy serio. Siempre estamos dispuestos al diálogo con todos los sectores, pero hay temas que no negociamos, como la equivalencia en la composición de los estamentos, como establece la Constitución».

Por eso, la búsqueda de espacios de diálogo por fuera del Congreso va a ser fundamental para que avancen los proyectos de los jueces. La apuesta más fuerte va a llegar por el lado de la presidencia del Consejo, que se propone discutir estas modificaciones en la Comisión de Reglamentación de la Magistratura no bien termine la feria judicial.  

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