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Renuncias en Chile intentan salvar a Frei
Quienes dejaron su puesto son los jefes de los dos partidos menores de la Concertación: José Antonio Gómez, del Partido Radical Socialdemócrata (PRSD), y José Auth, del Partido por la Democracia (PPD, fundado por Ricardo Lagos).
Uno de los requisitos impuestos por Enríquez-Ominami, ex integrante del Partido Socialista, para dialogar un apoyo al oficialista Eduardo Frei Ruiz-Tagle, era la renuncia de los presidentes de los partidos de la Concertación. La idea de Enríquez-Ominami es realizar una renovación en las altas cúpulas para refundar la política.
Sin embargo, la medida fue rechazada por la Democracia Cristiana (DC), el principal partido de Gobierno, y tampoco tuvo eco en el Partido Socialista (PS), al que pertenece la presidenta Michelle Bachelet.
Enríquez-Ominami, quien obtuvo un 20,6% de los votos en la primera vuelta de diciembre, además pidió una serie de medidas programáticas, algunas de las que ya aceptó Frei, quien sacó un 29% de los sufragios.
«Mi gesto es de unidad», dijo Gómez. La dimisión del senador radical fue seguida por Auth, en medio del silencio del Gobierno.
Desde la derecha, favorita para ganar las elecciones, el candidato de ese sector, Sebastián Piñera (un 44% en primera vuelta) restó trascendencia a los hechos. «A quién le importa si renuncian o no renuncian los presidentes de los partidos de la Concertación», ironizó.
El candidato de la Coalición por el Cambio además insistió en que a ningún elector le preocupa «quién es el presidente del PPD, del Partido Radical, de la Democracia Cristiana o del Partido Socialista», porque «la gente lo que nos pidió es más y mejores trabajos, menos delincuencia y más seguridad ciudadana».
La situación movilizó incluso a líderes socialistas y democratacristianos a plantear la salida de los presidentes de sus respectivos partidos, el senador Camilo Escalona y el dirigente Juan Carlos Latorre.
Finalmente, la Democracia Cristiana, el partido de Frei, rehusó formalmente ceder a las demandas de Enríquez-Ominami.
En tanto, Bachelet, quien goza de una popularidad de un 80%, evitó hablar del tema, pero continuó esta semana anunciando millonarias inversiones, en un intento por traspasar su apoyo ciudadano a Frei. La mandataria ya cedió a Frei a su ministra estrella, la joven Carolina Tohá, y arremetió esta semana contra el vínculo entre «política y negocios», para mortificar a Piñera, uno de los hombres más ricos de Chile.
Agencias EFE y DPA


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