30 de junio 2009 - 00:00

Renunció Graciela Ocaña y la reemplaza Juan Manzur

El nuevo ministro, Juan Manzur, es tucumano y médico sanitarista.
El nuevo ministro, Juan Manzur, es tucumano y médico sanitarista.
Graciela Ocaña presentó ayer su renuncia al cargo de ministra de Salud, que fue rápidamente aceptada por la presidente Cristina de Kirchner, al considerar que la etapa de la funcionaria en el Gobierno estaba agotada.

Así lo informó ayer el jefe de Gabinete, Sergio Massa, quien precisó que el reemplazante de Ocaña es el actual vicegobernador de Tucumán, Juan Luis Manzur, un médico que se desempeñó también como ministro de Salud de esa provincia, entre 2003 y 2007, y de La Matanza. «La ministra presentó la renuncia, que fue aceptada por la Presidenta considerando que había una etapa agotada», explicó Massa en una breve conferencia de prensa en la Casa de Gobierno.

Ocaña formalizó la renuncia ante la jefa de Estado durante una reunión que ambas mantuvieron ayer en la residencia de Olivos, en el marco de una serie de encuentros que la Presidente mantuvo con parte de su gabinete.

Éxito

Massa precisó que Manzur «es el responsable de haber reducido a la mitad la mortalidad infantil en Tucumán» y el encargado del desarrollo de la infraestructura hospitalaria» de la provincia norteña (ver perfil).

Hacía unos meses que Ocaña quería renunciar a su cargo, a partir de que se negó a aceptar en mayo formar parte de las candidaturas testimoniales de Néstor Kirchner. «Son el último golpe a la democracia», decía a sus íntimos. Durante el verano, había quedado prácticamente sola en la lucha contra la epidemia de dengue, pero por «respeto» a Cristina decidió esperar hasta que finalicen las elecciones para dimitir.

Sumado a esto, el viernes se enteró de que su colega bonaerense, Claudio Zin, se resistía a apoyar medidas extremas para la gripe A, al igual que una buena parte del Gobierno que se negaba a cerrar cines o shopping en medio de la campaña electoral. Sus críticos en el Gobierno señalaban que Ocaña no es médica, sino licenciada en Comercio Exterior y la responsabilizaban por «deficiencias técnicas» para enfrentar las dos epidemias: la del dengue y la de la gripe A.

También era cuestionada por organizaciones médicas y de la salud. Pero su principal pelea es con el jefe de la CGT, Hugo Moyano, a partir de que en noviembre de 2008 el jefe de Gabinete, Sergio Massa, le pidiera la renuncia a Capaccioli y Ocaña lo reemplazara por el abogado Juan Rinaldi, un ex moyanista que comenzó a poner controles sobre los millonarios fondos de las obras sociales sindicales.

- Subsidios

Luego llevó un informe reservado a la Presidencia en el que señalaba que los sindicatos debían devolverle al Gobierno «$ 220 millones» de subsidios que se le habían entregado para enfermedades graves como el sida. Era porque no habían entregado los comprobantes de los gastos. Al día siguiente, el Moyano repartió el informe en la CGT, y su hijo, Pablo, decía públicamente «llegó el momento» de que la central obrera «maneje Salud». Ante esta situación, en mayo Ocaña dio otra señal a su equipo: «Que Moyano se quede con la plata y yo con mi libertad política».

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