24 de diciembre 2008 - 00:00

Resurgen los hostels, pero con turistas argentinos

Las familias eligen los hostels, de los destinos argentinos, como una opción barata y divertida para pasar las vacaciones en 2009.
Las familias eligen los hostels, de los destinos argentinos, como una opción barata y divertida para pasar las vacaciones en 2009.
Hay negocios para los que la crisis económica puede ser una oportunidad. Ese parece ser el caso de los hostels, porque a diferencia de la situación que atraviesan los agentes turísticos y los hoteles tradicionales, con demanda en franco retroceso, está creciendo la actividad en este tipo de hospedajes, que ofrecen un servicio mucho más económico, para el público local. Se puede así estimar una excelente temporada para 2009, no ya basada exclusivamente en el turismo extranjero, sino en el nacional y familiar.
Surgidos inicialmente con el propósito de hospedar, en su mayoría, a jóvenes extranjeros atraídos por la devaluación de la moneda local frente al dólar, el crecimiento del turismo internacional ocurrido en los últimos años hizo que los hostels comenzaran a reproducirse en todo el país.
Hoy, este negocio comenzó su reconversión, vaivenes económicos mediante. Sus responsables han puesto la mira en el turismo nacional. Las ofertas se destinan no sólo a jóvenes, sino también a familias, que deciden veranear en los destinos argentinos, pero cuidando el bolsillo.
La tendencia ya puede comprobarse: durante los fines de semana largos del segundo semestre del año, los hostels de las distintas regiones del país se han encontrado desbordados de turistas nacionales y estiman que en el verano se vivirá una situación similar.
«Cada vez más familias se alojan en nuestras habitaciones», aseguró Virginia Getino, dueña del Hostel Delicias del Iberá en la provincia de Corrientes, quien además comentó que en la mayoría de los casos, el grupo familiar solicita habitaciones con baños privados.
Esta nueva moda, que surge como propuesta para enfrentar los ajustes económicos, provocará modificaciones en los clásicos hostels, en los cuales se comparte el baño, el cuarto y el comedor. Getino asegura: «Estamos pensando en cambios para 2009, la idea es conquistar a las familias, por eso ofrecemos habitaciones con baño en suite».
Los hostels deciden apostar al turismo interno, que acepta la propuesta ya que se abaratan los costos y, aunque hay que compartir los espacios comunes, no significa que sean lugares inseguros. Cada persona cuenta con su propio armario con un candado, donde guardar los objetos personales y de valor.
La diferencia económica es notable para el bolsillo de los viajantes. Hospedarse en un hostel ronda entre los $ 35 y
$ 50 según el destino turístico, mientras que un hotel de dos o tres estrellas se estipula entre los $ 150 y $ 200.

Pablo Carcedo, encargado del hostel rosarino La Casona de Don Jaime, afirma que en razón de la diferencia de precios «muchas veces concurren matrimonios con niños», asegurando que la tendencia está en crecimiento.
En los hospedajes de Capital Federal, se da una situación similar. Alicia, dueña del recinto Che Hostel, en el barrio de Balvanera, asegura que «en invierno hay una gran afluencia de turismo interno», afirmando que el fenómeno se debe a la oferta cultural y teatral que presenta la Ciudad.
A su vez, durante el verano se registra un número considerable de pasajeros que deciden arribar a la Capital Federal durante el receso escolar para realizar trámites y hacer «shopping» por la Ciudad. La mayoría de los hostels presenta una decoración alegre y en muchos casos se denominan «hostels temáticos». Los bares, cíber y salas de recreación son moneda común de estos alojamientos, donde la diversión está asegurada.
Jóvenes argentinos, de entre 20 y 35 años, los eligen. Aseguran que optan por estos lugares porque les sirve para conocer gente. Javier Villena, encargado del Club Hostel, en la provincia de Jujuy, afirma que «las reservas para enero y febrero tienen un 80% de turismo nacional». Además aclaró que «provienen de las provincias de Santa Fe, Córdoba y Buenos Aires en su mayoría».
Además, quienes están inmersos en esta rama turística afirman que a pesar de la crisis financiera internacional, no se ven afectados. Los hostels reciben turistas durante todo el año. Jimena Fayos, de Hostel San Juan, en la provincia de San Juan, asegura que «las plazas están ocupadas al igual que antes de la crisis». Hay una gran afluencia de los Estados Unidos, Europa e Israel, además del público nacional, que hace un año era impensado para este tipo de hospedaje.

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