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Reubicarían restos de dictador Franco
Hace pocos días se realizó en la Plaza de Oriente de Madrid un acto en homenaje a Francisco Franco, al cumplirse 36 años de su muerte.
Tras haber iniciado en 2007 una despolitización del Valle de los Caídos, prohibiendo allí los homenajes al «caudillo», el Gobierno había creado esta comisión en junio para estudiar el futuro del lugar.
Los expertos recomendaron finalmente «que los restos del general Francisco Franco» sean exhumados y «trasladados al lugar que designe su familia», anunciaron en conferencia de prensa los presidentes de la comisión, Virgilio Zapatero y Pedro González-Trevijano.
Justificaron su recomendación, políticamente delicada, por la necesidad de despojar a la Basílica del Valle de los Caídos, mausoleo destinado a la memoria de las víctimas de la Guerra Civil española (1936-1939), «de cualquier connotación ideológica y política».
El imponente mausoleo, coronado por una cruz de 100 metros de alto visible desde varios kilómetros, fue construido por orden de Franco 60 kilómetros al noroeste de Madrid, por unos 15.000 trabajadores forzados del bando republicano que entre 1940 y 1958 excavaron el templo en una montaña de granito.
La basílica alberga los restos del dictador y de su mentor, el fundador de la Falange, José Antonio Primo de Rivera (fusilado por los republicanos el 20 de noviembre de 1936), y de al menos 33.847 muertos de ambos bandos.
Muchos cuerpos de víctimas republicanas, enterradas en un primer momento en varias regiones españolas, fueron exhumados tras la guerra y transferidas al Valle de los Caídos para llenar el mausoleo.
Los expertos consideraron que «atendiendo únicamente a la dimensión moral de la memoria», el lugar debe reservarse únicamente «para los restos de las víctimas y los muertos de la Guerra Civil», lo que justifica la exhumación de Franco, fallecido 36 años después del fin de la guerra.
En cuanto a los restos de Primo de Rivera, la comisión consideró que pueden permanecer en la basílica, pero «no deben ocupar un lugar preeminente» como ocurre actualmente.
Sin embargo, la comisión subrayó que un traslado de los restos de Franco necesitará la autorización de la Iglesia, autoridad que rige el Valle de los Caídos.
Subrayando la «inviolabilidad de la basílica» por tratarse de «un lugar sagrado», González-Trevijano explicó que «para el traslado de los restos del general Franco se requeriría la autorización expresa de las autoridades eclesiásticas». «Entendemos que esto hace complicada la labor de traslado de los restos», reconoció.
La labor chocará previsiblemente también con la oposición de la familia del dictador, cuya hija Carmen Franco, de 85 años, se ha declarado reiteradamente contraria a una exhumación.
«Me parece mal. La opinión de la familia es que se quede allí, que es una basílica», afirmó hace unos meses.
Esta recomendación llega además en un momento delicado en que el actual Gobierno socialista se encuentra en funciones tras sufrir una dura derrota en las elecciones legislativas del 20 de noviembre frente al conservador Partido Popular (PP).
El próximo Gobierno debe entrar en funciones el 22 de diciembre. El PP, una parte de cuyo electorado proviene de la extrema derecha española, nunca ha aludido a una posible exhumación del dictador ni ha inscrito el traslado de sus restos entre sus proyectos.
España, que en 1977 aprobó una ley de amnistía para los crímenes del franquismo, intenta desde hace varios años un difícil trabajo de recuperación de la memoria histórica, resistido por algunos sectores.


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