15 de mayo 2015 - 00:00

Revive la fiesta en Wall Street: el S&P ya quebró siete récords

Revive la fiesta en Wall Street: el S&P ya quebró siete récords
  Alentada por un rebote del mercado de obligaciones y consideraciones técnicas, el S&P 500 subió ayer el 1,1% y cerró en un nuevo máximo, de 2.121 puntos, con lo que acumuló siete récords desde que comenzó el año. El Dow Jones subió un 1,06% hasta los 18.252,24 puntos y el índice compuesto del mercado NASDAQ avanzó un 1,39% hasta las 5.050,79 unidades, impulsado por valores como Apple (+2,33% a 128,95 dólares) y Facebook (+3,74% a 81,37 dólares).

Los operadores de Bolsa comenzaron la sesión con optimismo tras la cifra semanal de subsidio por desempleo en Estados Unidos, que cayó en 1.000 solicitudes la semana pasada y se situó en 264.000, de manera que sigue cerca de su nivel más bajo en 15 años, informó hoy el Departamento de Trabajo. No sólo este dato fue bueno, sino que contrarió el pesimismo de los analistas, que esperaban que las solicitudes por desempleo aumentaran en 10.000 hasta 275.000, frente a 265.000 de la semana previa.

El mercado de la deuda estadounidense se recuperó levemente, tras la caída que había mostrado desde abril arrastrado por Europa. El rendimiento de los bonos del Tesoro a 30 años bajó al 3,064%, contra los 3,084% el día anterior, lo que muestra un incremento de la demanda por la deuda estadounidense. El de los bonos a 10 años bajó en tanto al 2,236% contra un 2,294% del día anterior. Los expertos de Charles Schwab estimaron que esta alza del mercado de deuda, considerado siempre un valor refugio, se debe a una "baja inesperada de los precios a la producción" en abril que se conoció antes del inicio de la sesión. Con todo, muchos inversores se mostraban ayer escépticos sobre la influencia en la Bolsa de esta cifra, así como de la de una caída inesperada en los subsidios de desempleo. Según se informó ayer, los pedidos del subsidio por desempleo en Estados Unidos no sólo no subieron la semana pasada, como habían pronosticado los analistas, sino que bajaron en 1.000 y se mantuvieron en su nivel más bajo en quince años por tercera semana consecutiva. Los indicadores tuvieron una mejor recepción después de las últimas decepciones: el PBI se estancó en el primer trimestre, la creación de empleo no cumplió las expectativas y la inflación siguió baja. Son los tres síntomas que confirmaron un arranque de año más bien débil, pero que en los mercados no ven necesariamente con malos ojos porque permiten aventurar que la esperada suba de tasas de interés por parte de la Reserva Federal se retrasará unos meses.

Para Mace Blicksilver, de Marblehead Asset Management, el alza de Wall Street se explica en parte por "motivos puramente técnicos" en vísperas del vencimiento de las opciones para mayo sobre las acciones y los índices".