River vive un calvario

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La falta de contundencia de sus delanteros lo hace a River sufrir más de lo que merece y que siga muy comprometido con el promedio, cuando a la temporada le faltan dos fechas.

Con Colón no fue la excepción. Dominó todo el partido y jugó el segundo tiempo completo con tres delanteros, pero recién pudo empatar cuando faltaban ocho minutos y creó muy pocas situaciones de gol, en relación con el dominio que ejerció.

En el primer tiempo, River fue levemente superior por el manejo de Erik Lamela y Manuel Lanzini, pero no tuvo muchas situaciones de gol, porque le faltó presencia en el área.

En cambio, Colón jugó decididamente de contraataque con Esteban Fuertes como único delantero.

En el segundo tiempo, Juan José López cambió el dibujo y sacó a dos volantes (Lanzini y Buonanotte, que pasó casi inadvertido) para poner dos delanteros (Pavone y Funes Mori) y jugar con tres puntas.

Colón se defendió bien y aprovechó su oportunidad para, con Esteban Fuertes, ponerse en ventaja y después jugar con la desesperación de River.

River siguió buscando con más amor propio que fútbol y en la única jugada combinada de sus tres delanteros consiguió el empate por Leandro Caruso.

Después, Colón se refugió casi adentro de su área y River intentó con centros derrotar a un seguro Pozo.

Los minutos finales fueron dramáticos, pero el resultado no se modificó. River tomó este empate como una derrota y Colón como un triunfo.

River está fuera de la promoción, pero no depende de sí mismo, porque si Olimpo gana los dos partidos y River los suyos, el que juega la Promoción es el millonario.

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