29 de abril 2013 - 00:00

Robaron al jefe de la Aeronáutica

Normando Costantino
Normando Costantino
La inseguridad no perdona ni los despachos de la cúpula militar. La oficina del titular de la Fuerza Aérea Argentina, brigadier general Normando Costantino, ubicada en el quinto piso del edificio Cóndor, fue escenario de un robo.

El episodio sucedió el 10 de abril a la madrugada y se detectó cuando comenzó la jornada laboral; allí trabajan oficiales y suboficiales de la Unidad Jefe de Estado Mayor General que asiste las actividades de Costantino.

Notaron que las cámaras de seguridad ubicadas en puntos estratégicos para registrar el movimiento en oficinas previas al despacho de Costantino estaban fuera de su campo de visión y la sustracción del disco rígido de la computadora que almacena esas filmaciones. Entre los faltantes habría una notebook y se habría intentado violentar la caja fuerte ubicada en la oficina del secretario general del jefe Costantino, un comodoro encargado de llevar la agenda diaria del titular de la fuerza.

El ladrón se encargó de no dejar rastros llevándose las grabaciones de las cámaras de seguridad, pero olvidó que esos dispositivos conservan en su propia memoria el registro de los últimos 30 segundos de movimiento. Allí quedó la imagen del caco de uniforme; sería un soldado voluntario que presta servicios en ese piso y cuenta con llaves de acceso.

El hermetismo informativo impidió confirmar datos brindados a este diario por otras fuentes militares; que la caja fuerte fue taladrada, que contenía una suma de dinero en divisas extranjeras y no se tocó y que se envió a reparar el jueves de la semana pasada.

El brigadier mayor Raúl Acosta, subjefe del arma, estaba a cargo de la Fuerza Aérea cuando sucedió el robo, ordenó un sumario, pero el hecho aún no se denunció a la Justicia.

La especulación de los investigadores militares es que el ladrón sabía de la ausencia de Costantino y aprovechó para llevar a cabo el ilícito.

Costantino se encontraba de visita oficial en Brasil, acompañaba al ministro de Defensa, Arturo Puricelli, quien había sido invitado por Celso Amorim a la 9ª Feria de Defensa y Seguridad que se llevó a cabo en Río de Janeiro entre el 9 y 12 de abril pasado. Si es cierto el dato de la existencia de valores en la caja de seguridad, botín que se abandonó, la pregunta es qué buscaba el perpetrador.

La pesquisa interna apunta a conocer si actuó con apoyo externo o con cobertura de otros uniformados. La osadía de penetrar la seguridad del máximo jefe aéreo no se compadece con la actuación de un ladrón solitario y al voleo. La búsqueda de conexiones retrotrajo amenazas dirigidas al jefe Costantino hace meses, entre ellas el envío de una caja que en su interior tenía un mensaje mafioso: "Pum, cagaste".

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