En su campaña de 2007 para la gobernación bonaerense, Francisco de Narváez había dicho que el entonces gobernador, Felipe Solá, debía pedirle perdón a la gente «por haber causado tanto daño» al aplicar la política de purgas policiales y descentralización de mandos de León Arslanian. Ayer, en radio El Mundo, el candidato insistió en que es un tema que generó conflictos con Solá. «Evidentemente hubo una política que resultó mal, que desarticuló a la Policía de la provincia, que no articuló con los fiscales ni con el sistema penal».
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