Rosario, punto de partida

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La concentración de Seniors y Pumitas fue el comienzo del año para los seleccionados nacionales. Ahora, a buscar los resultados

El rugby profesional exige resultados. Es uno de sus principales mandamientos y el espectador poco sabe el enorme esfuerzo que hace el deportista por estar en el altísimo nivel. La exigencia sobre el individuo y el equipo se acrecienta a medida que se sube de categoría; asimismo, crecen las carencias y necesidades. Esto se resuelve con más trabajo.

Conscientes de esto, el cuerpo técnico de la Unión Argentina de Rugby que prepara dos de sus principales equipos para importantes competencias, trabaja constantemente para desarrollar a los jugadores y por consiguiente a sus equipos.

Por caso, mientras el seleccionado de seven sigue buscando su mejor forma y hoy está en Wellington a las órdenes del experimentadísimo Santiago Gómez Cora, la semana pasada se dieron cita todos los que están bajo el ala de la UAR para trabajar en el rugby que se viene.

Por un lado, tanto Los Pampas XV como Los Pumitas versión 2014 trabajaron incansablemente en sus respectivas concentraciones. El equipo adulto se instaló en Arroyo Seco donde el club Rosario Central tiene la concentración habitual de su equipo profesional. Allí, a metros de la Ruta 9 que ingresa a la ciudad santafesina, con horarios complicados (costó adaptarse, decían los jugadores al arranque de las seis de la mañana) y mucha carga de trabajo, se puso el objetivo de llegar de la mejor forma a Australia en lo que será una gran experiencia al jugar en la Pacific Cup y amistosos contra equipos del Súper Rugby.

Del otro lado de la ciudad, a la sombra del puente que cruza el río Paraná y que une Rosario con la ciudad entrerriana de Victoria y donde el mismo club tiene alojamiento para sus juveniles, Los Pumitas empezaron su temporada a mucho ritmo. Con trabajos físicos y de pelota, buscando los portales de agotamiento físico, las promesas del mañana buscaron convencer a sus entrenadores de que merecen ir al Mundial que se jugará en la zona de Auckland, en la siempre hermosa Nueva Zelanda.

En los descansos físicos de los jugadores de ambos planteles, los entrenadores cruzaban la ciudad para mantener reuniones de todo el staff técnico de las selecciones nacionales y quienes conducen los Centros de Alto Rendimiento para trabajar en conjunto sobre las necesidades del rugby nacional de cara al futuro que podría ser muy promisorio si se logra, en unos días, la inclusión de un equipo nacional al Súper Rugby.

Los resultados del rugby argentino en el terreno de juego no han sido alentadores en la última temporada. Siempre la vara la marcan Los Pumas que en 2013 sólo ganaron dos de doce internacionales. Si todo el sistema está orientado a promover la mayor cantidad y mejor calidad de jugadores al seleccionado mayor, entonces es importante empezar a tener resultados.

Daniel Hourcade lo sabe. Tiene un plan en conjunto con esa masa numerosa de entrenadores y gente de rugby que se enfoca en mejorar nuestro rugby. Hay que empezar a ganar y ese comienzo está en la preparación.

La mañana calurosa del viernes en el coqueto Old Resian, a pocas cuadras de la avenida Circunvalación rosarina, mostró tres equipos duros de tanto trabajo y jugando su primer rugby en un par de meses. Esperar mucho de ellos era utópico. Los entrenadores junto a sus analistas ya habrán sacado conclusiones. Lo importante era que el año empezara y eso se logró.

Hubo jugadores que se destacaron y acá nombramos a uno de los mas viejos y uno de los mas jóvenes.

El regreso del hooker Matías Cortese empieza a ponerlo en camino hacia Los Pumas, equipo en el que jugó mucho menos de lo que su calidad mereció, a veces por su propia indisciplina. El entrenador Hourcade lo tiene en alta estima y ahora dependerá del mendocino su futuro.

El otro es el joven apertura Patricio Fernández, de quien mucho se espera. Todavía tiene edad para jugar en el Mundial M20 si bien estuvo con Los Pampas XV. Su tiempo llegará después de este torneo, salvo que por lesiones sea requerido para Los Pumas. Terminó en baja 2013, pero por lo visto el viernes, su arranque fue prometedor.

Sólo 2 de los 67 jugadores que en Rosario trabajaron para la cargada agenda del rugby argentino.

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