16 de enero 2013 - 00:00

Roth: “No hay pacto entre humanos donde no obre el sentimiento”

Cecilia Roth estrena hoy «Una relación pornográfica»: «La pregunta que plantea la obra es muy clara: en una relación ¿puede uno poner el cuerpo y nada más?».
Cecilia Roth estrena hoy «Una relación pornográfica»: «La pregunta que plantea la obra es muy clara: en una relación ¿puede uno poner el cuerpo y nada más?».
De sonrisa radiante y muy delgada, Cecilia Roth recibió a este diario en el lobby de un hotel, pero un hotel de utilería ubicado en el escenario de la Sala Pablo Neruda del Paseo La Plaza. Allí la actriz estrenará junto a Darío Grandinetti la obra de Philippe Blasband, «Una relación pornográfica», que tuvo su versión en cine, en 1999, con Nathalie Baye y Sergi López en los protagónicos (que en la Argentina, pudorosamente, se llamó «Una relación particular»). La presente adaptación, dirigida por Javier Daulte, subirá a escena hoy.

Roth y Grandinetti dan vida a dos desconocidos que se contactan para tener sexo y nada más, pero los sentimientos irrumpen de manera inesperada. Ambos actores ya interpretaron a otra pareja en la nueva película de Carlos Jaureguialzo, «Matrimonio», cuyo estreno está previsto para marzo. En el mismo mes tendrá lugar la première española de «Los amantes pasajeros», que marca el regreso de Roth a las huestes de Pedro Almodóvar, luego de su protagónico en «Todo sobre mi madre» y una breve aparición en «Hable con ella». Hablamos con ella:

Periodista: Tuvo muchas idas y vueltas con «Una relación pornográfica».

Cecilia Roth: Me sucedió algo extraordinario. Para empezar, la película de Blasband coincidió en el Festival de Berlín con «Todo sobre mi madre». Baye y yo estábamos nominadas en el rubro actriz protagónica y felizmente. el premio me lo dieron a mí. Hace un par de años leí la obra porque me la pasó Pastora Vega, que es muy amiga mía. Ella había venido a Buenos Aires antes de empezar a ensayarla en Madrid dirigida por Manuel González Gil. Y después de leer el libro dije: «Guau, me muero por hacer esto». Lo llamé a Pablo Kompel, pero la productora española que tenía los derechos no se los cedió. Pasó el tiempo y cuando por fin se los dieron, yo ya estaba comprometida con «La cabra». Kompel me avisó que lo iba a hacer con otra actriz, pero al final el proyecto no cuajó. Tampoco cuajó lo mío con «La cabra», me fui a España por la película de Almodóvar y cuando volví resurgió la posibilidad de hacer la obra.

P.: La versión cinematográfica tiene mucho plano corto y una escena de sexo al final. Cuesta imaginar esta historia en una sala tan amplia.

C.R.: A mí la película me encantó y todos la recordamos mucho, pero su origen es teatral. El autor es muy amigo de Sergi López y tal vez eso contribuyó a que se estrenara antes en cine. Sólo somos dos personajes, pero Javier Daulte hizo un despliegue espacial que no tiene la película. Es un director de una gran inteligencia teatral.

P.: ¿El público podrá ver lo que sucede en la habitación 118?

C.R.: La habitación está ahí arriba. ¡No le puedo contar más! Sí que es una gran historia de amor, y como pasa en general con las historias de amor que se cuentan, termina mal o con un final algo triste. ¡Qué se yo! Acá la gran pregunta es: ¿puede uno poner el cuerpo y nada más?

P.: El pacto de tener sexo sin dar a conocer identidades, recuerda a «El último tango en París».

C.R.: Si, totalmente. Pero en «El último tango», el encuentro entre Marlon Brando y María Schneider era casual, los dos iban a alquilar un departamento. En esta obra es ella la que publica un aviso para concretar una determinada fantasía sexual, sin más, deportivamente. y después que eso se concreta y lo mantienen durante un determinado tiempo, llega la pregunta: ¿Cuanto tiempo puede durar esto sin que nos aburramos? O se termina la aventura o pasa algo más. No hay pacto entre seres humanos que no involucre los sentimientos, incluso en política. Los que sean: envidia, poder, odio, son inherentes a nuestra condición.

P.: ¿El amor surge a medida que se van conociendo?

C.R.: Con los encuentros las distancias se van acortando. ¿Pero usted cree que alguien tiene que decir cómo se llama, cuál es su profesión o si tiene hijos para que a una le guste? Pasa por otro lado. Me gustó antes de que me cuente nada. Aunque me diga que se dedica a investigar las profundidades marinas, que puede ser algo muy interesante, si él no me atrajo. no pasa nada.

P.: Es la tercera vez que actúa en este escenario.

C.R.: Sí. Hace seis años hice «Días contados» que para mí fue algo maravilloso porque ahí aprendí qué era el teatro. Antes había hecho «Las relaciones peligrosas» dirigida por Cecilio Madanes. Esa fue mi primera temporada larga en teatro, pero yo era muy chica. Es curioso, pero en las tres ocasiones tuve el mismo camarín.

P.: Ya está en la web el trailer de «Los amantes pasajeros».

C.R.: Es el «teaser» de la película. Dura menos que el trailer, unos 44 segundos. Después van a venir otros y otros. Es para que se empiece a hablar de la película.

P.: Se lo ve a Javier Cámara bailando con otros dos azafatos y a usted de pasajera, enigmática y pelirroja.

C.R.: Almodóvar no había pensado en mí para ese papel. Hasta que dijo: «Bueno, sí...» Y yo me divertí mucho haciéndolo porque el personaje es muy ajeno a mí.

P.: Almodóvar ya anticipó que «todo lo que ocurre dentro del avión es fiesta y transgresión». Y que por una avería técnica «el miedo se convierte en desparrame, y la histeria en orgía sentimental y física».

C.R.: Así es. Ante el peligro la gente empieza abrir sus corazones porque piensa que se va a morir. Entonces hay que hacer de todo y mostrarlo todo.

P.: Dijo el productor Agustín Almodóvar que su hermano vuelve al «tono fresco y descarado de los ochenta» pero con mayor madurez».

C.R.: Eso es, pero además la historia tiene un plus muy duro, porque para mí esa avería técnica la tiene España. Es más, creo que es España ese lugar en el que están todos encerrados y en condiciones de peligro.

P.: Usted señaló en una entrevista que Almodóvar está un poco más serio que antes.

C.R.: Pero ahora dio una vuelta, porque en «La piel que habito» llegó a un punto de intensidad profundísima. Esa película me dejó alucinada y con un enorme dolor. Lloré mucho mientras la veía, y en ese momento no tenía ni idea de que iba a volver a trabajar con Pedro tan pronto. El siempre tiene más de tres proyectos en paralelo.

P.: En el teaser de «Los amantes» no aparecen ni Penélope Cruz ni Antonio Banderas.

C.R.: Porque no están en el avión. A bordo, somos diez personajes, hay otras situaciones que suceden en... ¡Ay , no le puedo seguir contando! Lo tenemos prohibido.

Entrevista de Patricia Espinosa

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