16 de junio 2014 - 00:00

Ruego de Francisco

Ante el sombrío panorama que domina Irak, el papa Francisco expresó ayer su preocupación, al término de la oración del Ángelus dominical. "Los invito a todos a unirse a mis oraciones por la querida nación iraquí, sobre todo por las víctimas y por quienes sufren las consecuencias de la violencia, en particular por muchas de esas personas, entre ellas muchos cristianos, que tuvieron que abandonar sus hogares", aseguró el Pontífice.