Brilló. El mendocino terminó la cuarta serie de competencia detrás del dominicano Juander Santos y del noruego Karsten Warholm.
La Argentina vivió cara y cruz en la jornada de ayer en el Mundial de atletismo, con la eliminación en la ronda de clasificación de Germán Chiaraviglio en el salto con garrocha, pero la clasificación a semifinales de 400 metros vallas de Guillermo Ruggeri, además con otro récord nacional. Ruggeri, de 25 años, antes decatleta y reciente campeón sudamericano en Asunción, firmó un tiempo de 49.69, lo que le permitió ser tercero de su serie y 15° en el global de la primera ronda sobre cuarenta competidores.
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Pese a ser su primer Mundial, Ruggeri no se conforma con las semifinales y quiere llegar a la final. "El objetivo está casi cumplido después de esto, pero ahora quiero pasar a la final", declaró el mendocino, estudiante de educación física, tras completar su prueba. Y agregó: "Voy a recuperar y voy a darlo todo. Esto es un Mundial. Siempre lo miré por televisión y ahora tengo la fortuna de estar acá, quiero aprovecharlo". Ruggeri ya había mejorado por primera vez el récord argentino el pasado 9 de abril, en Santiago de Chile, con 49.79, una plusmarca de Juan Carlos Dyrzka (49.82) que había sobrevivido 49 años, el más antiguo del atletismo del país sudamericano.
Por su lado, Chiaraviglio, finalista en el Mundial de Pekín 2015 y en los Juegos de Rio 2016, no pudo entrar en la final del salto con garrocha: se quedó con una altura de 5,45 metros, tras fallar tres veces ante la barra del 5,60 metros,y quedó 20º en el global. "A partir de pasar limpio el 5,45 metros pensé que estaba bien, pero me costó adaptarme al cambio de garrocha. Me equivoqué y pagué", se lamentó.
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