Moscú - El Kremlin acusó ayer directamente al presidente de Turquía, Recep Tayyip Erdogan, y a su familia de estar implicados en tráfico de petróleo con el Estado Islámico (EI), aumentando la tensión entre ambos países como consecuencia del reciente derribo de un avión militar ruso en la frontera turco-iraquí.
En tanto, el grupo terrorista difundió ayer un video en el que mostró la decapitación de un supuesto espía ruso en Siria. En la terrorífica filmación se ve a un joven prisionero con barba y vestido con una túnica naranja como la habitual que el EI impone a sus víctimas.
Agencias DPA y EFE
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