Febrero trae, entre otras cosas, el inicio de los reclamos salariales, principalmente de los docentes que marcan la pauta del ingreso de los estatales. En este marco, varios gobernadores salieron al cruce de las demandas y prefirieron esperar las paritarias nacionales para confirmar aumentos en sus distritos. De todas maneras, la mayoría de los mandatarios confirmó la apertura de negociaciones el próximo mes.
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No obstante, el contexto generado por la crisis financiera internacional, los coletazos del extendido conflicto agropecuario, y las secuelas que quedarán por la sequía en todo el país dejan poco margen de maniobra para los Gobiernos provinciales, que a raíz de la declaración de la emergencia agropecuaria nacional verán reducidos sus ingresos a partir de los diferimientos impositivos al sector.
Con docentes
En este marco, se confirmó que abrirán en la segunda quincena de febrero una nueva paritaria nacional docente. Lo confirmó el ministro de Educación de la Nación, Juan Carlos Tedesco, quien aclaró que el incremento salarial «no irá atado a la inflación, y se seguirá debatiendo en cada jurisdicción». Asimismo, también aseguró que habrá «ayuda a las 11 provincias más empobrecidas para el pago del piso salarial y el incentivo».
Por caso, el gobernador santafesino, Hermes Binner, confirmó ayer que durante las primeras semanas de febrero se convocará a paritarias y que, «de ser necesario, habrá aumento salarial». Consultado sobre si con la crisis existente, el Gobierno está en condiciones de discutir aumentos salariales, Binner destacó que «la provincia va a discutir todo. Es lo que nosotros tenemos que ejercer como Gobierno».
Sin embargo, el mandatario señaló que «nuestra idea es discutir y nos parece importante la conducta que se tendrá a nivel nacional; somos partes de la Nación y tenemos recursos que suben o bajan de acuerdo con los ingresos que tienen la Nación y las provincias».
También el gobernador de Río Negro, Miguel Saiz, esperará la paritaria nacional y buscará ese lineamiento salarial para su posterior negociación con los docentes de la provincia. Reivindicó esa estrategia porque confía en que la Nación establecerá una pauta remunerativa muy por debajo de las expectativas del gremio local. Ya el titular de Hacienda rionegrino, Pablo Verani, transmitió la imposibilidad de incrementos de haberes, y en Educación se plantea el primer desafío gubernamental.
Saiz insistió que hay que esperar la paritaria nacional «porque si no, cualquier decisión que se tome que después no coincida con lo que se resolvió a nivel nacional, significa la reapertura otra vez de la negociación».
También en Santa Cruz confirmaron que «las paritarias van a comenzar en el mes de febrero, como estaba previsto», aseguró ayer el subsecretario de Interior, Daniel Sloper, luego de acusaciones de la oposición y los gremios locales de que el Ejecutivo no iba a respectar la ley.
No obstante, en Mendoza el panorama es visto con pesimismo. De acuerdo con el dinero que tiene la provincia, son ínfimas las posibilidades de que el Poder Ejecutivo otorgue un aumento salarial al sector público, señalaron. Ni siquiera ese 12% del que habló días atrás el ministro de Gobierno, Mario Adaro, y que los gremios rechazaron inmediatamente.
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