3 de abril 2013 - 00:00

Salen a la luz las primeras resistencias al papa Francisco

Desde su designación como papa, el argentino Jorge Bergoglio ha inaugurado un estilo sencillo que enamora a los fieles, pero que comienza a provocar incomodidad en el establishment del Vaticano.
Desde su designación como papa, el argentino Jorge Bergoglio ha inaugurado un estilo sencillo que enamora a los fieles, pero que comienza a provocar incomodidad en el establishment del Vaticano.
Roma - La "luna de miel" entre el papa argentino y los fieles católicos parece no tener fin, aunque con el pasar de los días comienzan a surgir abiertamente las primeras críticas, sobre todo en ambientes conservadores de la Iglesia, contra los numerosos gestos innovadores llevados a cabo hasta ahora por el exarzobispo de Buenos Aires.

Ésta fue la tesis de fondo a la que se refirió en el diario Corriere della Sera de ayer el prestigioso vaticanista italiano Luigi Accattoli, quien destacó que esas críticas "tienen una orientación tradicionalista".

"Por lo general -precisó- se refieren a las vestimentas y la liturgia del Papa", quien por otra parte parece escéptico respecto "del uso de los idiomas" y destaca constantemente más su rol como "obispo de Roma que como Papa".

En el artículo, Accattoli señaló "un primer grupo de críticas, que se refieren a su vestimenta, a la cruz y al departamento".

"El hecho que Bergoglio no haya querido usar la cruz de oro -lleva en cambio una de hierro que tenía cuando era cardenal-, ni el sobrehábito de terciopelo y los zapatos rojos", está en el centro de las miradas críticas, destaca el vaticanista, recordando también que por ahora el Papa no ha dejado Santa Marta y no se ha transferido "a los departamentos papales", tema abordado por ejemplo, incluso con ironía, por el sitio web "Messa in latino" (misa en latín).

Hay otras observaciones que son "más serias", prosiguió Accattoli, quien recordó el tema de las "celebraciones litúrgicas, a partir de la 'bendición silenciosa' que Bergoglio dio el pasado 16 de marzo a los periodistas", hecho que hizo "por respeto de los no católicos y no creyentes" que estaban en el grupo.

Al destacar otra serie de críticas "más numerosas y preocupadas", el vaticanista se refirió a las reservas generadas por lo que ocurrió el Jueves Santo en una cárcel romana, donde el Papa lavó y besó los pies a doce jóvenes detenidos, entre los cuales estaban "dos musulmanes y dos mujeres".

Accattoli citó, por otra parte, a otro conocido vaticanista, Sandro Magister, quien escribió que estos gestos han planteado diferentes interrogantes. "El sitio tradicionalista Rorate Coeli afirma que sólo 'hombres selectos' están admitidos para el lavado de los pies, no las mujeres y los musulmanes", dijo.

Días atrás el mismo Magister destacó que "algunos gestos" de Francisco han generado "tanto dentro como fuera de la opinión pública malas tentaciones, recordó Accattoli, indicando "la liquidación del Gobierno central de la Iglesia y la desaparición del título de Papa, la llegada de una 'nueva Iglesia' espiritual y la humillación de la belleza que celebra Dios, o sea símbolos como los ritos, las vestimentas, los edificios sagrados".

"Magister siempre ha sostenido al cardenal Bergoglio y hablaba de él como un 'papable' incluso en 2002, pero ahora quizás ha perdido su entusiasmo", añadió Accattoli, quien recuerda que también la visita de Francisco a Joseph Ratzinger en Castel Gandolfo fue puesta en tela de juicio.

"¿Quién es el Papa?", se preguntó Roberto De Mattei en el diario italiano Il Foglio hace unos días, concluyó el vaticanista del Corriere.

Agencia ANSA y Ámbito Financiero

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