El autódromo salteño continua deteriorando su relación con las categorías nacionales y presenta un nivel de descuido y de suciedad que son impresentables para recibir a un contingente deportivo y turístico de unas 600 personas que vienen a dar uno de los mejores espectáculos deportivos del continente como es el motociclismo de velocidad argentino. O sea que fue tratado con una falta de respeto e interés muy grande. Veníamos del Paraíso de Termas de Río Hondo con el Argentino de Velocidad y luego el Panamericano y de Toay, La Pampa, entre ambas fechas en Santiago del Estero. Siendo en el coloso escenario pampeano otra de las fechas ejemplares del CAV, pero llegamos a Salta. "Estaría suspendida"... "No, no... ahora se corre"... "Es que no podemos correr para el 12 de septiembre"... "Tienen quince días más para hacer las obras"... "Pero no llegamos"... "O hacen la carrera en esa fecha o no se corre más en la historia en Salta"... Miles de versiones. El tema es que la fecha de Salta no se corrió pues el Autódromo no estaba en condiciones. Y lo peor es que las obras que se hicieron estarían mal hechas y en lugar de pianitos como los de Termas se construyeron "rampas" como para el Motocross o Supermotard.
Todos perdimos mucho. Hay que ver quién se hace cargo de los costos e inversiones realizadas.Pero es una lástima el estado del Autódromo salteño.
Estamos muy lejos en el cuidado, respeto y admiración por los pilotos que dijo Arturo Scalise en el evento internacional de Termas de Río Hondo en septiembre de lo que paso en Salta. Sin duda que el motociclismo argentino ganó, pues nunca más puede pasar esto.
Hay gente que no entendió lo que siente Scalise por el piloto y es indudable que tiene que haber resultados de esta lamentable pasada por él "purgatorio" de un autódromo impresentable.
| Pedro Varela |

