En la primera actividad institucional de Amado Boudou luego del procesamiento, el vice se mostró junto a un puñado de ministros cristinistas. Un dato no pasó inadvertido: fue el abrazo que ante todos le dio el ministro de Planificación Federal, Julio De Vido, con quien se presumía que las relaciones no eran las mejores. De Vido llegó tarde al almuerzo con el presidente armenio, pero se quedó hasta el final y luego saludó, en lo que se interpretó como un guiño político al vicepresidente que disipa además los desencuentros entre los dos.
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