1 de diciembre 2011 - 00:00

San Miguel: sumó más, pero no tiene contexto normal

EL RASTRO: La «huella» dice que tuvo la más importante cosecha y molienda del quinquenio, pero con la cifra más baja en exportación. Lleva «reserva» de $ 205 millones, eso y su bajo capital: las mejores cartas.

3er. trimestre al 30/09/11

Objeto social: «Agroindustrial y comercial».

Se cumplió con la «ley estacional», impuesta a ciertas compañías con rubros específicos, como el de San Miguel. El tercer período, el que levanta la puntería, alcanza el pico del ejercicio dejando paso a un cuarto trimestre que lo viene a confirmar, consolidar. De tal forma, la primera mitad del trayecto es una tarea más defensiva y de equilibrio que para pasar a la ofensiva. Recordemos que en semestre a junio menos de $ 10 millones era la utilidad en su línea final. Ahora, el total arroja $ 36 millones de ganancia de nueve meses, viéndose el pase de velocidad (estacional y previsto). Contra el pasado, la gran diferencia es que esto se realiza en un marco de cifras mucho más módicas que sus años recientes. Contexto complicado en varios aspectos, donde pueden remarcarse los de la situación europea, el nivel del euro, la sobreoferta de productos allí (que obligó a la sociedad a dosificar envíos). Y en lo que hace al cuadro, un nivel de costos -en dólares- que es más alto que antes de 2001. Con lo que, teniendo facturación muy similar a 2010, retuvo menos de utilidad bruta.

En torno a los cinco puntos -del 37% al 32%- es la contracción del margen (ello, sobre ventas, implica dejar en la cruz del «costo» unos $ 32 millones de resta, vitales). A ello se agrega que los «gastos», en especial «comercialización», demandan mayores esfuerzos y dejando beneficio «operativo» de sólo $ 93 millones, contra $ 157 millones de 2010 o $ 132 millones en 2009. Lo «financiero» más lo fiscal degradan el número final a los $ 36 millones, siendo el 9% de lo patrimonial, cuando lo anterior fue de $ 84 millones y el 21% sobre el mismo renglón cotejado. Ejercicio que estará lejos del brillo habitual en ella. Hasta ahí.

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