El pasivo “es exorbitante”, dijo el ministro de Agricultura. Analizan con el Gobierno un plan de reestructuración que presentó la empresa.
Ricardo Buryaile
Hasta el momento, no han aparecido interesados en adquirir los activos de SanCor, y todo dependería del plan de reestructuración que plantee la conducción de la empresa láctea ante el Gobierno en los próximos días. "No por ahora", respondió ayer el ministro de Agricultura, Ricardo Buryaile, en cuanto a la posibilidad de que existan interesados serios para desembarcar en la empresa. "El costo operativo arroja un promedio de 150 millones de pesos, y esto se va agravando mes a mes", se advirtió. A este número deberían sumarse los aproximadamente u$s500 millones que la cooperativa presentaría como pasivo, y que el interesado debería absorber para continuar operando la empresa.
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"SanCor no tiene que despedir gente, sino que debe incrementar el volumen de leche que procesa, pero para hacer eso tiene que tener más recursos financieros para comprar materia prima, y este es el problema que tiene hoy", explicó Buryaile, ministro de Agroindustria. En diálogo con radio Rivadavia, el titular de la cartera agraria sostuvo que "lamentablemente el pasivo que tiene SanCor es exorbitante", y reconoció que "las autoridades actuales de la empresa le ponen el mayor empeño posible; hoy (por ayer) tengo que ver un plan de reestructuración, que han presentado y estamos analizando" para evaluar medidas posibles. El funcionario confirmó además que Venezuela le debe a SanCor unos $1.200 millones, y que "a esta altura" sería muy difícil pensar en que el Gobierno de Nicolás Maduro evalúe devolver ese dinero. Desde Caracas ayer se contestaba que la deuda se ubicaba en realidad en los 31 millones de dólares.
Cerró planta
SanCor mantiene el volumen de deuda más importante con los propios tambos proveedores de leche fresca. Ayer se conoció la crisis que a partir de la situación de SanCor vive el pueblo de Centeno. La planta de la láctea en la localidad santafesina cerró ayer sus puertas por un mes, hasta resolver la situación productiva de la empresa. El intendente Juan Gifi dijo que el cierre de la planta, el emprendimiento con mayor cantidad de personal y el que paga los mejores sueldos, significaría "un golpe de muerte" para la comunidad. Un dato: cuando el año pasado la firma suspendió los turnos de los fines de semana, el pueblo perdió una inyección de $500 mil mensuales.
La planta de Centeno, una de las cuatro que SanCor piensa cerrar, se inauguró en 1965. Allí se produce queso mozzarella. En el marco de su plan de reestructuración para salvarse de la quiebra, SanCor comunicó que va a privilegiar la elaboración de productos con mayor salida comercial.
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