19 de mayo 2016 - 00:00

Sanders resiste y corre a Hillary hacia la izquierda

 Washington - El senador por Vermont Bernie Sanders continúa haciéndole la vida difícil a Hillary Clinton: en las primarias del martes triunfó en Oregon y por poco lo hace en Kentucky, resultados que refuerzan su posición hacia las elecciones de California, que reparten un mayor número de delegados. Aunque se da por sentado que la ex primera dama conseguirá la nominación, la resistencia de Sanders a dar un paso al costado y el creciente apoyo entre los jóvenes y la clase trabajadora a su precandidatura, despertó una interna en el Partido Demócrata, que le reclama un paso al costado.

El resultado del martes no le impide a Hillary estar cerca de la nominación, ya que tiene el 95% de los delegados necesarios, aunque confirma muchos puntos débiles de su candidatura. "Combatiremos hasta el último voto el 14 de junio (la fecha de la última primaria, en el Distrito de Columbia) y luego daremos nuestra batalla en la Convención", dijo el senador de 74 años ante miles de seguidores, a los que prometió que ganará en California, el 7 de junio. La disputa deja en evidencia la poca llegada de Hillary a algunas de las bases que domina Sanders, los llamados "millennials" (los nacidos más jóvenes), y la clase trabajadora. De imponerse finalmente, la exsecretaria de Estado deberá revisar su discurso, ahora corrido hacia el centroderecha, para convencer a esta porción del electorado.

Sanders, al que apoya el ala izquierdista del Partido Demócrata y muchos votantes
independientes, necesitaría ganar dos tercios de los delegados que todavía quedan en disputa, pero aunque lograra reducir la distancia con Clinton, todavía necesitaría convencer a los "superdelegados" que ya prometieron su lealtad a la ex primera dama. Algo que parece poco probable.

Los "superdelegados" son miembros del Partido Demócrata capaces de decidir por sí mismos a quién apoyan en la convención.

Mientras, los principales líderes demócratas presionan a Sanders para que se retire de la contienda y permita a Hillary concentrarse en el verdadero rival: el republicano Donald Trump. Pero ni Sanders ni sus militantes están dispuestos a abandonar.

Entretanto, Trump triunfó en Oregon sin problemas, dado que no tiene rivales en la contienda. Además, se reconcilió con la presentadora de la cadena FOX, Megin Kelly, a quien el año pasado insultó por su condición de mujer.

También el Partido Republicano le pide cambios en su discurso: menos populismo y más coherencia conservadora.

Ámbito Financiero y Agencias ANSA, DPA y AFP

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