12 de agosto 2009 - 00:00

Scioli unge a piquetero en área de Adicciones

Emilio Pérsico
Emilio Pérsico
Buenos Aires - Tras el traspié electoral del kirchnerismo del pasado 28 de junio, el gobernador Daniel Scioli decidió profundizar su acuerdo político con uno de los líderes de los movimientos sociales, Emilio Pérsico, al designar a un hombre de confianza del dirigente kirchnerista en un área clave de la administración bonaerense.

Se trata de Eduardo Binstok, uno de los principales referentes piqueteros del Movimiento Evita que lidera Pérsico y que se convertirá en el nuevo subsecretario de Adicciones provincial.

En paralelo, el área pasará a depender del Ministerio de Desarrollo Social que conduce desde hace pocos días el ex intendente de Avellaneda Baldomero «Cacho» Álvarez, otro dirigente de buen diálogo con Pérsico.

Como los jefes comunales del peronismo, también los referentes de los movimientos sociales habían reclamado al mandatario un lugar más expectante en el gabinete, luego de la caída en el cuarto oscuro.

En rigor, los aceitados contactos de Scioli con Pérsico habían desembocado meses atrás en el desembarco de Binstok -ex secretario de Derechos Humanos de Felipe Solá- en la Jefatura de Gabinete bonaerense, que lidera Alberto Pérez (con el cargo de subsecretario de Coordinación de Políticas Territoriales).

Pero ahora el mandatario justicialista reforzó sus acuerdos con el Movimiento Evita y ascendió a Binstok a un área considerada estratégica en la provincia, y que tendrá una fuerte relación con un nuevo plan que se apresta a lanzar el ministro Álvarez.

Ese programa está vinculado con la inclusión de jóvenes y Álvarez ya había adelantado que el área de Adicciones deberá articular con su nuevo plan.

El desembarco del dirigente del Movimiento Evita, según trascendió, se terminó de delinear en la noche del lunes, durante un encuentro que se desarrolló en la Gobernación con la presencia de Scioli, Pérez y Pérsico.

Pérsico y su Movimiento Evita cultivan una relación estrecha con «Cacho» Álvarez, a quien no sólo apoyaron en su designación sino que además integran con dirigentes propios diversos espacios en el Ejecutivo de Avellaneda.

La movida implica entonces una profundización del acuerdo de Scioli con Pérsico. En cambio, el cierre del Gobierno provincial con los denominados movimientos sociales no incluye, al menos por ahora, el sector liderado por otro kirchnerista a ultranza, el polémico Luis DElía.

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