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Se abre la ventana ovalada
Desde 1871, cuando Inglaterra y Escocia se enfrentaron por primera vez, los partidos entre representativos nacionales son los ejes de nuestro deporte. Con fechas bastante claras desde antes de que el rugby se declarara "abierto" (permitiendo el profesionalismo) en agosto de 1995, sólo hubo que adecuar y establecer formalmente las ventanas para el rugby internacional.
Estas ventanas quedaron firmes y establecidas en los últimos años. El término denomina un período en el que se juegan test-matches y los clubes deben ceder a sus jugadores sin ataduras, con las uniones amparándose en la Reglamentación 9 del International Rugby Board. A la falta de una temporada global para ambos hemisferios, coordinar como hace el fútbol con sus fechas FIFA es más complicado. Entonces, para los partidos entre seleccionados del Hemisferio Sur y el Norte están los meses de noviembre (se juega habitualmente en el Norte) y junio (en el Sur). Además, están las ventanas del Seis Naciones para el rugby europeo y del Rugby Championship para el Sur.
El que se haya establecido está última fue clave para el rugby argentino ya que al no disponer de la totalidad de sus jugadores -como es en el rugby neozelandés y australiano y en gran medida el sudafricano- está garantizado que los mejores jugadores de nuestro país, más allá de donde jueguen al rugby, estarán disponibles.
Todos los partidos clasificatorios por Rugby World Cup -Uruguay jugó cuatro este año en su camino al Mundial- están amparados también en la Reglamentación 9. Los Pumas no juegan por la clasificación desde 2006, cuando los clubes europeos debieron ceder a sus jugadores.
Este noviembre llega con cinco fines de semana. Entonces, hay que buscar cómo acomodarse a esto. Los Pumas no tendrán inconvenientes ya que juegan el 8 frente a Escocia, el 15 ante Italia y cerrarán su participación en el Viejo Continente contra Francia el 22. Serán tres fines de semana los que los doce jugadores que militan en clubes europeos estarán con Los Pumas, lo que no representará un inconveniente.
Mas allá de estar cubiertos en las ventanas internacionales, hay un convenio de la UAR con los clubes europeos por cuanto ellos ceden a los jugadores para la preparación del Rugby Championship, época fuera de la ventana específica. Tanto en 2012 como en 2013 hubo jugadores que volvieron a sus clubes durante la gira europea. Esto no será así este año en un importante cambio en la forma de manejarse el seleccionado.
Estados Unidos jugará un histórico partido en Chicago contra los All Blacks. Financiado por la empresa que auspicia al equipo de negro, éstos recibirán una muy importante cifra de dinero. Por el contrario, los locales debieron negociar la temprana liberación de los jugadores: los que juegan en el rugby inglés jugarán sólo este partido y no en el resto de los que están planificados para el mes.
En este proceso de crecimiento en el que está embarcado nuestro rugby nacional, la posibilidad de contar con el mismo plantel en los tres partidos asegura que, de cara al Mundial, habrá tiempo de ir acomodándose a lo que busca el entrenador en un contexto similar al que se dará dentro de un año.


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