26 de enero 2012 - 00:00

“Se acabó avivada”

No hubo sonrisas, bromas, ni juegos de palabras en el tramo del discurso que Cristina de Kirchner dedicó a las petroleras denunciadas por el Gobierno y, colateralmente, a Hugo Moyano. Era inevitable esa mención a uno de los temas más conflictivos que se desató durante enero y de la boca de la Presidente llegó también con una amenaza no muy sutil.

«Se acabó la avivada», dijo a las petroleras involucradas en la denuncia por la supuesta cartelización para subir el precio en la venta de gasoil a granel, aunque pareció hablarle en particular a una de ellas. Les advirtió: «Voy a utilizar todos los instrumentos permitidos por la ley para defender los intereses» de los argentinos. En medio de la euforia de los aplausos muchos se ilusionaron creyendo oír sobre la Ley de Abastecimiento.

Acusaciones

La crítica de Cristina de Kirchner incluyó acusaciones «por menor producción» que llevó a «importar 9.300 millones de dólares en combustible» y la cartelización que hicieron «para poder cobrar más alto el precio del gasoil».

Incluyendo también a Moyano dentro de la protesta avanzó: «Algunos quieren identificar sintonía fina con ajuste, pero lo que se acabó es la avivada, lo que es diferente».

«Los propietarios de los yacimientos son las provincias, esto es bueno que lo tengan claro. El subsuelo es de los argentinos y está concesionado, no podemos volver a las épocas del virreinato en que se llevaban toda la plata y no dejaban nada. Que se notifiquen que han pasado esas épocas y es necesario reinvertir en el país»
, dijo en medio de aplausos.

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