2 de diciembre 2015 - 00:27

Se aseguró Moyano al número dos de Trabajo

 Mauricio Macri comenzó a retribuir el apoyo de Hugo Moyano en la campaña electoral. Ayer terminó de definir que el número dos de Jorge Triaca en el Ministerio de Trabajo será el actual titular de esa cartera en la Capital Federal, Ezequiel Sabor, un funcionario que se ganó la confianza del camionero en las renegociaciones de los contratos de recolección en el distrito. Además, el propio Triaca se vio antenoche con Moyano para comunicarle esa decisión y adelantarle que Macri tiene previsto recibirlo mañana, dijeron en el entorno del sindicalista.

Los gestos apuntaron a apaciguar el ánimo del jefe de la CGT todavía opositora, caldeado por varias señales de Macri: poner a Triaca por encima de Sabor (y haber sondeado para ese puesto al empresario cordobés Jorge Lawson), encaramar en Transporte a Guillermo Dietrich, enemigo declarado de Guillermo López del Punta, el hombre de Moyano en la actividad, y no haber definido todavía al encargado de la Superintendencia de Servicios de Salud, el organismo responsable del reparto de fondos entre las obras sociales.

El encuentro con el camionero forma parte de una agenda febril de reuniones de Triaca con los sectores sindicales. En principio, los de la CGT. Ese cronograma está en línea con uno de los postulados que se propuso para su gestión: convocar a gremialistas y empresarios a un acuerdo social para establecer parámetros generales en la negociación salarial de 2016, con eje en la productividad de la economía.

Anoticiado de esa premisa cada núcleo de la central obrera mayoritaria inició conciliábulos. Ayer se reunieron los "gordos" de los grandes gremios de servicios, los "independientes", los aliados de Moyano y los dirigentes de la estratégica Confederación de Trabajadores del Transporte (CATT) en la sede de la Unión del Personal Civil de la Nación.

Se trata de los sectores que con más fuerza alientan la reunificación de la CGT para llegar con más fortaleza a un eventual pacto social. Con ese fin ayer decidieron avanzar en el llamado a un plenario de secretarios generales antes de fin de año. Moyano, por su parte, hará hoy su propio Consejo Directivo de la CGT. El triunfo de Macri le otorgó más poder con vistas a una fusión de la CGT.

Desde el actual oficialismo, el que intentará colarse en esa estructura unida con algún grado de influencia será el metalúrgico Antonio Caló, jefe de la única CGT reconocida por el Gobierno. El dirigente, que cuenta con el apoyo de gremialistas de peso como Sergio Sasia (Unión Ferroviaria), Ricardo Pignanelli (mecánicos, Smata) y el taxista Omar Viviani, llamó a "gordos" e "independientes" para organizar una "mesa chica" de esa CGT mañana.

Triaca, mientras tanto, se reunió ayer con el actual ministro de Trabajo, Carlos Tomada, y ambos concurrieron con sus equipos.

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