19 de mayo 2010 - 00:00

Se cayó del trapecio

Se cayó del trapecio
Una rueda que demostró el gran revoltijo en que se han convertido los mercados de riesgo, ya con actuaciones tan impredecibles que los golpes de timón suceden súbitamente, dentro del desarrollo de una sola fecha. Y más todavía respecto de lo visto ayer, donde los europeos arrancaban para dar cierto aliento de repunte en sus recintos, que -en teoría- se iría a replicar en otras regiones. Todo lucía como para ser una rueda fructífera en cuanto a producir un «rebote», quedando sólo pendiente establecer la intensidad del mejoramiento. Pero lo que estaba cantado a favor se convirtió después en otra jornada contraria. Y dejando aislado el movimiento europeo, con los otros lamiéndose las heridas después de hacer piruetas en el trapecio del «gran circo» actual y caer sin redes.

El Dow Jones encaraba hacia adelante, hasta un punto donde giró sin miramientos y culminando con bastante ruido y el 1% de descenso. Al Bovespa la variante le trajo un problema tres veces mayor, concluyendo con el 3% de caída y la más notoria.

Y los extremos del Merval fueron prueba clara del cambio de ánimo. Porque supo llegar a 2.226 puntos, con un mínimo en 2.177 y para cerrar muy cerca del piso: 2.183 unidades. Contra lo anterior poco daño, sólo un 0,12 por ciento menos, pero muy sorprendente en cuanto a la frustración de una rueda en avance decidido y el choque contra un paredón.

Escaso en volumen, apenas arriba de $ 30 millones efectivos, diferencias generales ligeramente en favor de las alzas -41 a 33- con el rasgo excluyente de resultar uno de los días internacionales más faltos de convicción, gobernado por la anarquía de rumbo. La Bolsa, al garete.

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