11 de marzo 2011 - 00:00

Se cayó la estantería

Se cayó la estantería
Tierra arrasada, pero con la curiosidad de que esta vez no se contrapesaron los activos bursátiles de riesgo puro con aquellos que se usan de refugio o atesoramiento. Ni oro ni petróleo llevaron sangre bursátil a sus propias venas: y también resultaron «donantes» forzados de una fecha que -al amparo de diversas novedades conjugadas- armaron un escenario salvaje en todo el mundo. Noticias sobre economía de Estados Unidos -vaya novedad- que no alientan para nada, extensión a Europa y países que ven recalentar sus problemas, sumándose al nudo de Libia que cada vez se aprieta más. Jarabe amargo para todos y sin intentos defensivos de cierta eficacia. Desde el Dow Jones, que debió crear una brecha cercana al 2% y ya sin poder pilotearse mediáticamente lo malo, con los europeos en el mismo camino de bajas abultadas. Y para llegar al reaparecido Bovespa, que se sumó al convoy de las rebajas, con el 1,9 por ciento.

A Buenos Aires no le quedó otra que sufrir lo suyo, quedando como único rasgo rescatable: que pudo ser peor. Y que, de hecho, lo supo ser al tocar el mínimo intradiario. En el punto donde el Merval alcanzó los 3.374 puntos, se estaba rozando el 2,5% de descenso en el índice principal. Que posteriormente cerró en 3.402 -recuperando la centena superior- para acusar el 1,5% de caída. Siendo mucho, lució como benigna al haber podido rebotar desde el fondo del pozo de la rueda. Solamente 15 alzas, por 59 papeles con desmejoras, completaron el panorama de una fecha netamente floja. Si se quiere otro elemento para atenuar la imagen, que no se produjo lluvia de posiciones y que el volumen efectivo se mantuvo en las cercanías de los bajos promedios de marzo. No más de $ 43 millones operados, evitando la figura de una «corrida» formal y con oferta que supo mantenerse bastante sobria, antes que presionar para salir estrujando a fondo las cotizaciones. Ledesma, Edenor y Transener fueron las líderes salvadas de la baja, con otras 14 en descenso, aunque ninguna alcanzó derrape superior al 3%. Cuarta jornada de una semana insólita en los mercados, mezclando optimismo con depresiones, cada fecha sin tener que ver con lo previo. Y la Bolsa, confundida.

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