7 de diciembre 2015 - 00:00

Se desata la liquidación de las posiciones compradas

La soja tomó la delantera la semana pasada en el mercado de Chicago y generó un alza interesante, que contagió al maíz. Cuando buscamos las razones de la suba, las mismas no convencen demasiado. Sólo tienen lógica como disparador de una toma de ganancias de parte de los fondos, que estaban muy vendidos, tal cual como veníamos alertando en las últimas dos semanas.

Al analizar las razones tras la fortaleza de soja y maíz de la semana pasada, nos encontramos, en primer lugar, con el anuncio de parte de la EPA (Agenciad de Protección Ambiental de EE.UU.) de que el consumo obligatorio de etanol y biodiesel en Estados Unidos fue definido por encima de las propuestas que se habían hecho en mayo. En efecto, la meta de consumo de etanol se definió en 15.000 millones galones para 2015 y 2016, lo que si bien está por debajo del mandato previo, es superior a las propuestas que se habían hecho en mayo por 530.000 galones para 2015 y 270.000 galones para 2016.

Según algunos analistas, esto implicaría que el consumo de maíz para etanol podría subir a 134,6 millones de toneladas desde 133,4 millones de toneladas con la norma anterior. El USDA (Departamento de Agricultura de EE.UU.) sin embargo proyectó 131,5 millones de toneladas. Sin embargo es importante mencionar que esto se debe a que por la gran producción de sorgo de esta campaña, y el menor interés comprador de parte de China, EE.UU. volcaría mayor cantidad de este grano a la producción de etanol, sustituyendo al maíz. En tanto para el biodiesel la EPA aumentó el consumo mandatorio a 1.730 mill. galones, contra 1.700 mill propuestos en mayo y 1.630 mill.tt. de la norma previa. Esto empujó las cotizaciones del aceite, traccionando así también sobre el poroto.

Factores alcistas

Otro elemento alcista es la mayor demanda internacional. China sigue comprando, mientras que las exportaciones y embarques de Estados Unidos siguen muy dinámicas. Esto parecería indicar que la proyección del USDA podría volver a quedar por debajo de la realidad, pero en verdad habrá que esperar bastante más para poder afirmarlo, ya que la campaña recién inicia y gracias al fuerte ritmo del último mes, recién ahora se llega a igualar el ritmo histórico de compromisos de exportación de soja de ese país.

El tercer elemento alcista fue el clima en Sudamérica, especialmente en Brasil, donde en el sur hay excesos de lluvia, y faltantes en el centro norte. Sin embargo la situación no sería acuciante y los pronósticos van marcando mejoras.

Sin embargo, todos esto elementos parecen de poca potencia frente a una tercera excelente cosecha de maíz y soja, con perspectivas a otra fuerte producción sudamericana. La oferta sigue siendo desbordante, y por ello parece difícil de ver que los elementos antes comentados logren hacer despegar tan fuerte los valores. Por esto tememos que la suba por toma de ganancias no persista.

En el caso del trigo la situación es compleja, ya que si bien los fondos también están vendidos y por lo tanto son vulnerables a una toma de ganancias alcista, los fuertes stocks internacionales, y una mejora en las condiciones del trigo de invierno de EE.UU. generan dificultades para que se desarrollen subas.

Pasando al tramo local, estamos entrando en la recta final del recambio presidencial, y si bien dos de las tres grandes incógnitas están aclaradas -derechos de exportación y ROE Verde- el tercero que es el tipo de cambio tiene una potencia enorme. De allí que los productores estén todavía a la expectativa.

(*) Consultor agropecuario y profesor del Centro de Agronegocios de la Universidad Austral.

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