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Se duplicó la superficie con sorgo en 4 años
«La intención de siembra para el próximo ciclo muestra a un cultivo que continúa con un crecimiento sostenido. El sorgo granífero duplicó la superficie sembrada en cuatro años y muestra síntomas positivos de cara al futuro», explicó Javier Mallo en una publicación de MAIZAR.
«Podríamos decir que hoy es casi como un cultivo nuevo para el productor, quien ha comenzado a replantearse completamente su forma de inserción en la rotación y, por otra parte, a comprender sus necesidades para obtener el mejor resultado económico», dijo.
Por su parte, la genética ha tenido un avance substancial, ya que en relación con los rendimientos promedio nacionales, los datos de los últimos 15 años muestran una ganancia en términos relativos comparable a la del maíz argentino, y hay que considerar que el cultivo no cuenta con eventos transgénicos.
El trabajo de los programas de mejoramiento tiene como premisa el logro de máximos rendimientos, pero también es prioritaria la adaptación a diversas zonas, y el paquete sanitario es otro punto significativo en el que se ha avanzado notoriamente.
En tanto, el renacimiento del cultivo ha estado muy vinculado a su creciente utilización por parte de la lechería y la ganadería, «acompañando a estas producciones en distintas zonas y aportando su rusticidad y capacidad para adaptarse a cierto tipo de restricciones, tanto de suelos como de clima», sostuvo Mallo.
Sin embargo, «hoy podemos decir que el sorgo granífero ha aparecido en casi todas las zonas, o sea que la inserción del cultivo se está dando en el NOA, NEA, Norte y Centro de Santa Fe, Oeste de BA y La Pampa, y en la cuenca del Salado». Pero también se cultiva en zonas tradicionalmente llamadas núcleo, como el sur de Santa Fe y norte de Buenos Aires.
«En términos generales, el cultivo continúa creciendo en todas las zonas, aunque ha sufrido algunos inconvenientes en aquellas donde hubo ataque de pájaros, y éste es un dilema que necesita de una estrategia nacional, ya que no es el único cultivo en que presenta este problema», sostuvo el análisis.
Con respecto a la tecnología que se utiliza en el cultivo, también se observa una mejora notoria de las técnicas adoptadas y aplicadas por los productores. Es reconocida la adaptación del sorgo a los planteos de siembra directa, que está sustentada en el valor de su rastrojo, tanto por su volumen como por su persistencia.
A esto se suma el muy buen balance que tiene el cultivo entre lo que aporta y lo que importa del sistema, al compararse con otros cultivos. En los planteos de alta productividad, la distribución espacial del cultivo (distancia entre surcos), las altas densidades y los buenos niveles de fertilización juegan un rol fundamental.


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