25 de marzo 2009 - 00:45

Se espera otro día de demanda de dólares

Era lógico que hubiera una pausa después de la euforia del lunes, lo que no quita que el humor de los inversores en el mundo está mejorando. El problema es que la Argentina sigue ajena a esa recuperación. El deterioro del precio de los bonos es absoluto. El anuncio del rescate del Boden 2012, que hace un mes era una buena noticia, ahora tiene sabor a default. El bono en una semana perdió un 17% de su valor.
Hay títulos en pesos que rinden un 84% porque sus valores han caído a niveles absurdos. El Discount en pesos, el principal título del canje de la deuda, perforó el lunes el piso de los $ 40. El día que nació, en abril de 2005, cotizó a $ 104 y llegó a valer $ 152. Los bonos más cortos, que en cualquier parte del mundo son los más seguros, en la Argentina son los que más padecen la caída. Esto es porque hay dudas sobre su pago.
Ni el INDEC publicando índices industriales en los que nadie cree logra que el cupón PBI, que ajusta por el crecimiento de la economía, suba. La idea de los ahorristas es huir de los activos argentinos y pasarse al dólar, que hoy va a tener otro día de asedio.
Se cree que esta vez el dólar no va a subir tanto como el lunes, porque el Banco Central está preparando artillería más gruesa. Si los ánimos están como el lunes, la autoridad monetaria necesitará vender más de u$s 100 millones para calmarlo. Que el dólar retroceda en estos días (algo improbable) no significa que la gente deje de comprarlo. Este conflicto con el campo instaló todos los temores.