4 de enero 2016 - 00:00

Se esperan tormentas fuertes

 Este episodio del fenómeno meteorológico El Niño no es el más intenso de la historia, pero está en el nivel de los dos más fuertes y apunta a ser muy persistente, ya que hacia julio del año que viene recién estaría en fase de disipación. "Las precipitaciones van a seguir, nos queda una tormenta más a principios de año y otra para Reyes, y después se va a observar una etapa más seca en enero, ya que en este mes con el solsticio se tranquiliza el clima", señaló el especialista en agroclimatología, Eduardo Sierra.

Explicó que las tormentas fuertes siguen a lo largo de febrero y marzo, y si es extendido, en abril también", indicó a al programa de radio Colonia, "Siempre que llovió, paró.

"Las lluvias no suceden con tranquilidad y por eso crecen los ríos, si se sucede una tormenta de 100 milímetros, va a venir con granizo, viento y aguaceros torrenciales, que en lugar de penetrar en la tierra se van a escurrir hacia los ríos y arroyos y los ríos van a crecer", aclaró.

Sierra expresó que "en todos los episodios del Niño hubo este tipo de problemas de crecidas de los ríos Paraná y Uruguay. El más sensible es este último porque tiene una cuenca más chica y se desborda más rápido. Pero estamos acercándonos a dos episodios del "Niño" muy fuertes, como los de los años 1982/1983 y 1997/1998"-

El especialista alertó además que "hay dos crecidas normalmente en este fenómeno que afectan al Paraná: una que es en esta época y luego la final que es en junio o julio, cuando llega además el agua del Paraguay".

Crecida de los ríos

"Una crecida de 3 metros, por evaporación necesitaría casi 600 días, más bien es el escurrimiento en superficie a través de los ríos y riachos y la perforación profunda, que es importante, ya que estas situaciones alimentan

los acuíferos y las napas. Ahora se ve como algo malo, pero si el año que viene llega una Niña" el agua que quedó en el subsuelo va a ayudar mucho", dijo.

Consultado sobre la evolución, afirmó que "esto recién empieza, en este momento en el Paraná se notan dos ondas de crecientes, una que está sobre Corrientes, después se tranquiliza un poco y vuelve a la ciudad de Paraná, y el curso inferior todavía está tranquilo, pero esta creciente viene viajando, la semana que viene por ejemplo puede haber más evacuaciones aguas abajo".

"Por otro lado, el Uruguay está desbordado en casi todo su curso. La prefectura da el nivel de alerta, que es cuando el río creció suficiente para estar cerca del nivel de daño y el de evacuación cuando ya tenemos daño". Señaló que "para la agricultura, los riesgos que tenemos ahora es que vuelva a caer otra tormenta sobre la Cuenca del Salado y anegue el área de cría provocando pérdidas ganaderas, pero eso también renueva las pasturas". En cuanto a trigo y cebada, "como hubo irrupciones de aire polar bastantes fuertes, se están cosechando con buenos rindes", manifestó.

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