16 de agosto 2016 - 00:00

Se extiende en Francia la prohibición del burkini: ¿seguridad o persecución al islam?

Organizaciones que defienden los derechos humanos advirtieron que la medida fomenta la estigmatización de los musulmanes. Marruecos también limita el uso de la prenda en sitios turísticos.

Contrastes.  Las autoridades de algunas localidades francesas relacionan el uso del burkini, que cubre totalmente a las bañistas, con el yihadismo. Pero el prohibicionismo desató un apasionado debate nacional.
Contrastes. Las autoridades de algunas localidades francesas relacionan el uso del burkini, que cubre totalmente a las bañistas, con el yihadismo. Pero el prohibicionismo desató un apasionado debate nacional.
París - En pleno debate sobre el islam en Francia, el veto a los burkinis se extendió a tres localidades amparándose en principios de laicismo, pero que de acuerdo a sus detractores su prohibición evidencia la islamofobia creciente en el país.

Al ejemplo de Cannes y Villeneuve-Loubet, ambas en la Costa Azul, se sumó este fin de semana Sisco, en Córcega, después de que el sábado se registrara una feroz pelea entre unos 500 jóvenes y familias de origen magrebí. Algunas de las mujeres, según relataron testigos, llevaban ese traje de baño islámico y los enfrentamientos, en el que hubo cinco heridos y varios autos incendiados, se desencadenaron después de que ciertos bañistas las fotografiaran. "A las armas, vamos a demostrarles que estamos en nuestra casa", gritaban.

El socialista Ange-Pierre Vivoni, alcalde de Sisco, tomó la decisión en un Consejo Municipal extraordinario y se inspiró al redactar su decreto en los otros dos ejemplos.

La polémica sobre su uso saltó a principios de este mes cuando se conoció la propuesta de la ONG Smile 13 de reservar un parque acuático cercano a Marsella exclusivamente para mujeres, a las que se les pedía acudir con esa prenda. La oleada de reacciones contra esa iniciativa, que no era ilegal, llevó el pasado día 8 a que la alcaldía de Pennes Mirabeu y los gerentes del parque anularan ese evento en un intento por calmar los ánimos.

Tres días más tarde, fue Cannes el que se pronunció de forma más general contra ese polé-

mico bañador. Una prenda que "manifiesta de forma ostentosa una pertenencia religiosa, cuando Francia y los lugares de culto religioso son actualmente objetivo de ataques terroristas, puede provocar disturbios del orden público", detalló su de-

creto, que no citaba específi-

camente el nombre de burkini. Pero el director general de servicios del municipio, Thierry Migoule, fue más lejos y, en declaraciones a los medios, aseguró que la prenda es una "señal de adhesión al yihadismo" y plantea además "problemas de higiene".

La Liga de los Derechos Humanos (LDH) y el Colectivo contra la Islamofobia en Francia (CCIF) llevaron ante los tribunales esa ordenanza, pero la Justicia respaldó el sábado a las autoridades locales. El Tribunal Administrativo de Niza consideró que el veto respetó las disposiciones del artículo primero de la Constitución, que definen a Francia como una República laica y prohíben a cualquier persona "hacer prevalecer sus creencias religiosas sobre el respeto de las reglas comunes".

Un signo

El juez indicó igualmente que en el actual estado de emergencia y ante los recientes atentados, en particular el que en Niza mató a 85 personas a mediados de julio, un bañador diferente del habitual puede ser interpretado como algo más que "un simple signo religioso".

La guerra abierta entre defensores y detractores está lejos de terminarse ya que el Colectivo contra la Islamofobia en Francia pretende apelar su derrota judicial ante el Consejo de Estado francés, la máxima instancia administrativa del país. Según publicaron los medios locales, el abogado de esa asociación, Sefen Guez Guez, cree que este veto temporal "abre la puerta a la prohibición de todo signo religioso en el espacio público".

La LDH también advirtió sobre las consecuencias de esas medidas: la alcaldía de Cannes, en su opinión, discrimina a mujeres que no cometen ningún delito y, al mencionar explícitamente los atentados, efectúa "una amalgama peligrosa para la paz social". La relación del islam con Francia pasó a estar en el centro de atención especialmente después los últimos atentados terroristas.

Por otra parte, el burkini está prohibido en las piscinas de un buen número de hoteles y parques acuáticos en Marruecos. Las autoridades nacionales o municipales, nunca legislaron al respecto, pero cada verano se repiten polémicas porque distintos hoteles o parques acuáticos aplican unilateralmente la prohibición.

Agencias EFE, ANSA y AFP


y Ámbito Financiero

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