28 de septiembre 2015 - 00:00

Se fue el dueño de los fierros de Aeronáutica

 El comandante de Adiestramiento y Alistamiento de la Fuerza Aérea, brigadier mayor Mario Roca, presentó su pase a retiro el viernes. La decisión se conoció en simultáneo con el cierre de la expo de defensa. Roca ocupaba el tercer puesto de relevancia en la pirámide de conducción de la fuerza. El inesperado pase a retiro voluntario se produjo por una serie de desacuerdos internos, entre ellos la iniciativa de trocar cazas israelíes Kfir por una veintena de Pampa. Roca estaba convencido de la necesidad de contar con un aparato moderno, el Pampa III, para suplir durante la transición la ausencia del Mirage y mantener adiestrados a pilotos de reactor aunque sin alcanzar dotes en vuelo supersónico. El Pampa es subsónico.

Adiestrar y alistar personal y medios aéreos con torniquete de divisas, la aviación militar como la civil se mueve en dólares, tanto para repuestos como para mantenimiento, lo enfrentó con otros colegas de la fuerza, inclusive con el propio titular del arma, brigadier general Mario Callejo. En el alto mando aéreo hay una visión más amplia, de nada sirve mantener adiestrados un puñado de pilotos si no está asegurado el ritmo de egresos y altas de jóvenes pilotos a las escuadrillas operativas, entre ellas la de Pampa. Los brigadieres Enrique Amreim, director de Educación; Alejandro Moresi, comandante aeroespacial; Exequiel Gil, director de Material, y el titular de la fuerza, brigadier general Callejo han insistido a las autoridades de Defensa por la adquisición de cinco aviones de entrenamiento. Sumados a los 10 que compró el Gobierno en 2014, se garantiza que el semillero del Curso Básico Conjunto de Aviador Militar produzca pilotos en un año calendario, dicen a coro los jefes. El aviador de jet de combate tiene una "vida útil" limitada por la edad; las escuadrillas de Mirage, A4-AR y Pampa son las más afectadas por esa cualidad.

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