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Se fueron piqueteros, pero igual fue un caos
La avenida 9 de Julio, a metros del Obelisco porteño, cortada por piquetes, hasta media tarde de ayer. En el Congreso, manifestaciones de la CTA.
Durante dos días los piqueteros antikirchneristas de Barrios de Pie y el MTL bloquearon el tránsito con un campamento que los funcionarios consideraron extorsivo e «inexplicable».
No hubo acuerdo, ni siquiera una negociación más allá de la del martes pasado, con la promesa de inclusión de los activistas en los planes de ayuda a cooperativas de trabajo, pero esos manifestantes presionaron para que se adelantara el pago antes de las fiestas de fin de año.
Luego de levantar el acampe se plegaron a una marcha de la CTA hacia el Congreso, que sumó al caos de tránsito.
Así, ayer fue otro día complicado en la Capital Federal para el desplazamiento. Sin bien por la tarde se levantó el campamento a metros del Obelisco, el desalojo mismo de la avenida 9 de Julio mortificó a los automovilistas como la manifestación por las calles céntricas hasta el Congreso. La marcha empezó a la mañana desde Liniers, con camiones que simulaban carrozas que recorrieron la avenida Rivadavia, Carabobo, Directorio, San Juan y 9 de Julio para luego llegar a la Avenida de Mayo y allí a la Plaza del Congreso, por lo cual las demoras fueron importantes y en varios barrios de la Ciudad. Además, también sobre Avenida de Mayo, a metros de la Plaza, legisladores, docentes y militantes manifestaron en rechazo al ministro de Educación Abel Posse, designado por Mauricio Macri.
En la retirada del campamento los grupos advirtieron que continuarán «en las calles» ante «la sordera» que consideraron manifiesta el Gobierno a sus reclamos, que finalmente terminó desgastando la protesta.
El Ministerio de Desarrollo Social, que conduce Alicia Kirchner, calificó de «incomprensibles» las demandas de los piqueteros y aclaró que el plan de cooperativas Argentina Trabaja «no es un programa de subsidios». Los funcionarios inclusive criticaron la actitud de esas organizaciones sociales, que a diferencia de una decena que protestó el martes, se están inscribiendo para recibir los programas de ayuda que manejan los intendentes bonaerenses.
Las manifestantes habían armado más de 20 carpas y una olla popular, que podrían retomar después del lunes, según explicaron los activistas.
La Justicia contravencional porteña ya había pedido el cese del campamento o la liberación de un carril de la avenida, aunque no solicitó el desalojo por parte de la Policía Federal.


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