Clinton logró ayer el apoyo de la directora ejecutiva de Hewlett Packard Enterprise, Meg Whitman, un día después de que el representante republicano por Nueva York, Richard Hanna, anunciara públicamente que votará por ella el 8 de noviembre.
Whitman, una influyente republicana de California que históricamente ha recaudado fondos para el partido, dijo en una entrevista que la candidata demócrata la había llamado y trabajará con ella para derrotar al "deshonesto demagogo" de Trump.
"Votaré por Hillary, hablaré con mis amigos republicanos para que la apoyen y donaré a su campaña y trataré de recaudar dinero para ella", aseguró al diario The New York Times.
Un asistente suyo afirmó al medio que la empresaria realizará una donación de "seis dígitos" a la campaña de Clinton.
Otra figura de la política interna republicana como Sally Bradshaw, estratega del Comité Nacional Republicano (RNC, por sus siglas en inglés), indicó que también votará por la candidata demócrata si la contienda en su estado, Florida, se vuelve demasiado reñida.
Las defecciones se incrementaron tras el fin de las primarias en junio: Brent Scowcroft, exasesor de seguridad nacional del presidente George H. W. Bush; Richard Armitage, exsecretario de Estado adjunto del presidente Bush hijo; Hank Paulson, exsecretario del Tesoro del mismo presidente, y varios exlegisladores, anunciaron que votarán por la canddiata demócrata.
Algunos republicanos tomaron incluso la palabra en la Convención Demócrata, como Michael Bloomberg, exalcalde republicano de Nueva York, que se convirtió en independiente.
Clinton, quien en su discurso de investidura en Filadelfia prometió ser "la presidenta de los demócratas, de los republicanos, de los independientes", intenta atraer a personalidades republicanas a sus filas y, de acuerdo con observadores, podría sumar a varios de aquí a noviembre.
| Agencias AFP y EFE, y Ámbito Financiero |

