- ámbito
- Edición Impresa
Se imponía el oficialista Lenín en Ecuador (había dudas sobre el balotaje)
Al cierre de esta edición, el principal candidato opositor, Guillermo Lasso, se mostraba optimista por la posibilidad de un cara a cara y había comenzado a buscar los respaldos de otros partidos políticos.
SUSPENSO. El Consejo Nacional Electoral (CNE) aconsejó esperar al fin del escrutinio para definir los resultados. Lenín Moreno celebró el triunfo junto al presidente Rafael Correa. Guillermo Lasso se mostraba convencido de que los comicios se definirán en una segunda vuelta.
También la encuestadora CMS indicaba que Moreno obtendría un 46,2% de los votos y Lasso apenas el 26,9%, lo que supondría la victoria del candidato oficialista en una sola vuelta.
En tanto, la firma Market daba 36,2% al aspirante de Alianza País y 26,1% al exbanquero, mientras que la empresa Cedatos asignaba un 39,4% y 30,5%, respectivamente.
El resto de candidatos estaría, al menos, 10 puntos porcentuales por debajo de Lasso.
Esta dualidad en los resultados llevó a que los dos candidatos aparezcan en los medios reclamando lo suyo, Moreno la victoria en la votación de ayer y Lasso su pase a la segunda ronda.
"Hemos ganado las elecciones en justa lid. De todas formas, esta diferencia, queridos amigos, es, nada más y nada menos, que un millón de votos, un millón de ecuatorianos más votaron por continuar el proceso de la revolución ciudadana", dijo el exvicepresidente poco después de conocer los resultados de los sondeos a pie de urna, acompañado por el saliente mandatario Correa.
Lasso, de su parte, aseguró que con base en esos datos, él pasaría a segunda vuelta y dijo a Teleamazonas que en la segunda vuelta representará "una unidad mucho más amplia", en un intento por encolumnar a toda la oposición al correísmo detrás suyo.
Inmediatamente después de ello, comenzó los contactos con el resto de los candidatos opositores para obtener su apoyo, algo difícil, indicaban los analistas, teniendo en cuenta que previo a los comicios de ayer fracasaron todos los intentos de unificar al arco contrario al Gobierno.
Unos 12,8 millones de ecuatorianos fueron ayer a las urnas para elegir al próximo presidente, a los 137 legisladores de la Asamblea nacional y a cinco parlamentarios andinos.
Según un reporte del Consejo Nacional Electoral (CNE), la participación en la jornada de elecciones generales alcanzó el 69,58%.
Los votantes se pronunciaron también en consulta popular sobre una iniciativa impulsada por el Gobierno que busca prohibir a los servidores públicos tener bienes en paraísos fiscales.
Marcadas por la delicada situación económica y una campaña electoral inusualmente insípida, ensombrecida con acusaciones de corrupción, estas elecciones son las más reñidas de los últimos años en el país andino. En los comicios generales de 2009 y 2013, Correa ganó con holgura en primera vuelta.
El nuevo presidente de Ecuador, que gobernará desde el 24 de mayo por un periodo de cuatro años, tendrá un difícil camino que recorrer para crear empleos, afrontar un abultado endeudamiento y sostener millonarios planes sociales acumulados durante una década de Gobierno de izquierda.
La elección también supone un nuevo test para la izquierda latinoamericana, tras el giro en la Argentina, Brasil y Perú.
Correa había llamado a los ecuatorianos a frenar lo que definió como la "restauración conservadora" en la región. Pero si no lo hacen, dejarán sola a la Venezuela de Nicolás Maduro y a la Bolivia de Evo Morales.
| Agencias EFE, AFP, Reuters, DPA y ANSA, y Ámbito Financiero |



Dejá tu comentario