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“Se podía obtener más recaudación con ajustes mejor distribuidos”
Fernando Navajas
Aquí lo destacado de la entrevista de Ambito Financiero con Fernando Navajas:
Periodista: ¿Era necesario un aumento de tarifas eléctricas tan fuerte como el que se hizo o había alternativa?
Fernando Navajas: No era necesario para nada. La alternativa era hacer algo más suave y mejor repartido entre un mayor número de consumidores. Pero, por sobre todas las cosas, más transparente. Esto es un manotazo realizado como todo lo que hace el Gobierno, es decir, «manu militari», sin convocar a audiencias públicas, sin sacar solicitadas o avisos explicándole a la gente lo que va a ocurrir. Es decir, de un modo opaco y de baja calidad institucional.
P.: ¿Qué es lo que no se previó en la decisión?
F.N.: Un aumento tarifario debe analizarse en función de cuatro objetivos: la eficiencia, la capacidad de recaudar, el impacto sobre la equidad distributiva y la sustentabilidad política. Este aumento está mal diseñado en las cuatro dimensiones. Pone precios altos a sólo un grupo de hogares y no traslada señales de precios a la oferta para, en cambio, meter dinero en una caja negra que maneja el Ejecutivo. Se podrían obtener mejores resultados de recaudación con ajustes más sensatos y mejor distribuidos. Hay errores de focalización como que un profesional que gana $ 9.000 y vive en un departamento chico enfrenta un 5% de aumento, mientras que un cadete que vive en una casa con familia numerosa, más del 100%. Esto genera inequidad severa.
P.: Si las tarifas quedaban congeladas, ¿avanzaría la crisis energética?
F.N.: Sí. Pero eso no quita lo que dije antes porque estos ajustes se hacen para recaudar y no para alinear bien las señales de precios dentro del sector energético. Además, las tarifas son una parte importante de la crisis energética, pero sólo una parte al fin. El Gobierno, que durante 5 años negó todo tipo de problemas energéticos y sobre todo de su relación con los precios de la energía, ahora trae semejantes ajustes. Es pura voracidad recaudatoria para cerrar el agujero fiscal.
P.: ¿Qué otros ajustes espera para este año?
F.N.: Esperaría que se mejore lo hecho y no se profundice este estilo. Recomiendo eliminar el mecanismo de penalización PUREE para aquellos hogares que están recibiendo aumentos exorbitantes. Empezar a meter en el aumento tarifario a los hogares de ingresos medios y medios altos que hoy «se escapan» por el error de confundir consumo con nivel de ingreso, y pasar a la ofensiva con verdaderos mecanismos de focalización para los hogares de clase media baja y los pobres.
P.: ¿Cómo evalúa la intervención de TGN?
F.N.: Como un grave error estratégico del Gobierno. No se puede ser tan extemporáneo cuando se trata de decisiones financieras explicadas por una suba exorbitante del riesgo-país causada por medidas gubernamentales. El Gobierno declaró un default con la deuda pública en pesos indexada, lo que ha recibido el repudio de los mercados y cuesta fortunas por tasas de interés altas y juicios perdidos. Y se sale de quicio cuando las empresas no pueden -o consideran que no deben- avalar tasas exorbitantes.
P.: ¿Tendrán algún impacto positivo las últimas medidas del Gobierno en materia de créditos?
F.N.: Son medidas parciales cuya efectividad será también parcial. La reacción inicial a los planes no ha sido mala teniendo en cuenta que la gente compraba masivamente dólares en octubre y noviembre. Pero no se puede crear un ambiente favorable a las expectativas si una parte central de la producción nacional (como el sector agropecuario) está con el cuchillo entre los dientes, otra está pensando cuál será el próximo manotazo sobre sus ahorros, otra se tiene que preparar por amenazas de intervenciones. Este es un Gobierno que llegó prometiendo previsibilidad y el fin de los ajustes y las sorpresas. Ahora nos ha metido en un baile en donde el descontrolado e imprevisible termina siendo el propio Gobierno.
Entrevista de Florencia Lendoiro


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