El sector forestal también sufre las consecuencias de la histórica falta de lluvias que afecta a las zonas productivas del país: en los últimos días se quemaron más de 1.200 hectáreas forestadas en el norte de Entre Ríos.
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La situación hace peligrar ecosistemas y a las poblaciones, ya que se ven sobrepasados los recursos para combatir los incendios, los cuales se generan con mucha facilidad a causa de las condiciones atmosféricas.
«En los últimos días ya se han quemado más de 1.200 ha forestales en nuestra zona y muchas más de otros usos», informó Alejandro Giudici, presidente de AFoA Río Uruguay. «No sólo se queman los bienes a cosechar, la fauna pierde refugio o muere, plantas nativas también son consumidas por las llamas, se arruinan ecosistemas completos, el suelo se deteriora, el dióxido de carbono que llevó años fijándose vuelve violentamente a la atmósfera, además de los riesgos que corren las personas», afirmó el empresario.
La mayoría de los productores forestales ha tomado medidas para prevenir y combatir los incendios, mucho más que en años anteriores. Se ven cortafuegos disqueados, herramientas, tanques de agua y equipos de combate montados sobre las camionetas.
De todos modos, algunos productores, debido a la crisis, no han podido implementar acciones preventivas contra los incendios. Lo mismo ocurre con el ferrocarril, que no desmaleza más las vías y al transitar las máquinas van soltando partículas de carbón encendidas, bujes de ruedas sin grasa que se recalientan. Esto hace que a su paso se vayan quemando los campos.
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