La actual campeona del US Open, Serena Williams, cometió un serio exabrupto en una de las semifinales femeninas del US Open y fue descalificada del certamen, cuando enfrentaba a la belga Kim Clijsters. La estadounidense cometió foot-fault (pisó la línea) en su segundo servicio, sacando 15-30 abajo, con lo que su rival quedó a un punto de ganar el partido. La número dos del mundo estalló por el fallo y fue a increpar a la jueza de línea que marcó la falta, a quien amenazó con matarla. Tras este desmedido acto, el supervisor del juego entró al court y decidió penalizar a Serena, dándole el triunfo y el pase a la final a la belga. Además, la cúpula de la WTA sancionará a la estadounidense con una multa de 10.500 dólares.
Al cierre de esta edición, Clijsters jugaba frente a la danesa Caroline Wozniacki, novena preclasificada, la final del cuadro femenino.
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